La piel: Glándulas

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. María Isabel Pescador (19 de Marzo de 2012)

Entre los elementos de la piel se encuentran las glándulas de la piel, como las glándulas sebáceas, sudoríparas y olfativas.

Las glándulas sebáceas se hallan sobre todo en las regiones con pelo duro. La grasa que producen mantiene la piel y el pelo flexible y da brillo al pelo. Al mismo tiempo el sebo sirve también para proteger la piel, al ser parte del manto ácido. Con el calor, las glándulas sebáceas producen generalmente más sebo y menos en climas fríos, por lo que muchas personas en invierno tienen que combatir más la piel seca. Si no se puede drenar el sebo de las glándulas sebáceas, pueden formarse las llamadas espinillas. Si se acumulan bacterias en las glándulas sebáceas, pueden inflamarse y provocar acné.

Las glándulas sudoríparas están presentes en casi todas las zonas de la piel, pero especialmente en la frente, las palmas y las plantas. Los labios no tienen glándulas sudoríparas, ni tampoco la piel del prepucio del pene. En total hay alrededor de dos a cuatro millones de glándulas sudoríparas en la piel, que forman el sudor salado que regula la temperatura del cuerpo por una parte, y contribuyen al manto ácido de la piel por otra parte.

Las glándulas odoríferas no están presentes en todas las regiones de la piel. Se encuentran principalmente en las axilas, zonas genital y anal, y en las mujeres en la aureola del pezón. Las glándulas odoríferas están controladas por las hormonas sexuales y su actividad comienza con la pubertad.