Funciones y disfunciones del sistema inmunitario: Formación de tumores

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. María Fernanda Pedrero (31 de Octubre de 2010)

Hay enfermedades que también pueden estar causadas por una verdadera disfunción del sistema inmunitario: mientras que las disfunciones del sistema inmunitario son las responsables de las alergias y las enfermedades autoinmunes, la formación de tumores puede tener lugar a pesar de existir una respuesta inmunológica.

Una tarea fundamental del sistema inmunitario consiste en identificar como extrañas a las células del propio cuerpo cuyo ADN ha sido modificado de forma patológica a través de las denominadas mutaciones (del latín mutare = cambiar) y eliminarlas. El ADN del organismo humano muta continuamente. Estas mutaciones surgen bien de manera espontánea o bien debido a determinados factores como las radiaciones o las sustancias químicas. De manera que, de media, mutan al día de 1 a 1.000.000 de genes, es decir, de los aproximadamente 50.000 genes que hay en cada célula humana, 20 están sujetos a una mutación cada día. Esto, sin embargo, no suele tener consecuencias, puesto que los diferentes sistemas de reparación reparan las mutaciones, y además, reconocen y eliminan el sistema inmunitario de las células afectadas. En la formación de tumores, el proceso es diferente:

Frente a las células tumorales malignas que han sido modificadas, no existe en muchos casos una reacción inmunitaria, en cuya mediación sean responsables principalmente las principales células inmunitarias del sistema inmunitario específico (linfocitos T y en parte, linfocitos B) junto con la reproducción de anticuerpos. No obstante, el funcionamiento del sistema inmunitario en el cáncer suelen ser ineficaz y no puede evitar la formación del tumor, por lo que: los tumores suelen disponer de una serie de mecanismos que les protegen frente a la reacción inmunitaria, se trata del denominado mecanismo de escape). De esta manera, las células tumorales no pueden ser reconocidas y pueden crecer y extenderse por el cuerpo, sin el control del sistema inmunitario.