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Anatomía del ojo: Las estructuras de protección del ojo

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. María Arriaga (4 de Mayo de 2016)

Para que los ojos no se dañen fácilmente, existen las órbitas óseas. Otras estructuras anexas de protección son los párpados, la conjuntiva y el aparato lagrimal.

Órbita

Las órbitas óseas están formadas por siete huesos adyacentes al cráneo. Principalmente están formadas por el hueso frontal, el esfenoides, el hueso zigomático y el maxilar. Hay dos puntos que son especialmente frágiles: el suelo de la órbita y la zona de la pared interior medial. Si hay un golpe, estos dos puntos desempeñan un papel importante, ya que la órbita puede romperse en uno de estos puntos si está sometida a mucha presión. Las órbitas tienen una apertura abajo y otra detrás, a través de las cuales pasan los nervios y los vasos sanguíneos. El globo ocular, es decir, la parte que se conoce coloquialmente como ojo, ocupa un quinto de la órbita ocular. El resto está formado por tejidos grasos y conjuntivos, músculos, nervios y vasos sanguíneos.

La estructura del ojo en sección transversal.

Párpados

El párpado superior y el inferior son dos pliegues móviles de la piel cuya tarea principal es proteger el globo ocular. Los párpados se cierran como acto reflejo ante la incidencia de cuerpos extraños o un fuerte deslumbramiento. Además, las cejas y las pestañas evitan que entre polvo y sudor en el ojo. Por otro lado, existe un parpadeo regular e involuntario para distribuir de forma uniforme en la córnea la película lagrimal. En el borde de los párpados se encuentran las glándulas sebáceas, que producen una parte de la película lagrimal. Estas glándulas pueden inflamarse y producir lo que se conoce como orzuelo.

Aparato lagrimal

La mayoría de las lágrimas las produce la glándula lagrimal situada bajo la parte externa del párpado superior. Alrededor del 1% de la producción de lágrimas se da en las glándulas lagrimales accesorias, que se encuentran, sobre todo, en la conjuntiva. Las glándulas lagrimales segregan su líquido acuoso a través de numerosos conductos, y éste se reparte por el globo ocular a través del movimiento de limpieza del párpado.

Las lágrimas se acumulan en el lado interno del párpado. Son absorbidas por el punto lagrimal y conducidas a través de los canalículos lagrimales hacia un canal común del saco lagrimal. En el extremo inferior del saco lagrimal se encuentra el conducto naso-lacrimal, que termina en la cavidad nasal del cornete inferior. Producimos alrededor de 2-4 ml de lágrimas al día. La secreción lagrimal disminuye mucho con la edad.

Aparato lagrimal del ojo.

Conjuntiva

La conjuntiva cubre el espacio entre los párpados, el globo ocular y la órbita. Por un lado, llega al borde del párpado, por el otro, a la córnea. La conjuntiva, junto con los párpados, constituye una segunda protección contra los gérmenes y los cuerpos extraños. Aquí la función de defensa tiene un papel importante para proteger contra determinadas bacterias que son nocivas para las células y los flujos corporales. La conjuntiva es una membrana mucosa.