Anatomía del ojo: Interior del globo ocular

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. María Arriaga (4 de Mayo de 2016)

En el interior del globo ocular se encuentran el cristalino, el humor vítreo y las cámaras del ojo.

Cristalino

El cristalino es, junto con la córnea, el responsable del enfoque de los rayos de luz y la nitidez de la imagen en la retina. El cristalino puede modificar su forma. A este proceso se le denomina acomodación. Esto es posible porque se encuentra rodeada por una cápsula elástica que está conectada al músculo ciliar por medio de unas fibras llamadas zónulas. Con la edad, disminuye la elasticidad y por lo tanto la capacidad de acomodación y por eso son necesarias gafas de lectura. El cristalino está formado por un tejido transparente. Las proteínas del cristalino pueden condensarse con la edad y, por lo tanto, dar lugar a un aumento de la densidad óptica de éste y producir lo que conocemos como cataratas.

Cámara anterior y cámara posterior

La cámara anterior limita por delante con la córnea y por detrás con la cara anterior del iris y la del cristalino en su área pupilar. La cámara posterior tiene como límite anterior la cara posterior del iris y limita por detrás con la cara anterior del cristalino y periféricamente con el cuerpo ciliar.

Humor vítreo

El humor vítreo ocupa dos tercios del globo ocular y es, con su consistencia gelatinosa, al menos en parte, responsable de la recuperación del ojo cuando existen traumatismos. El humor vítreo es transparente, normalmente, y permite así una buena imagen óptica. Está compuesto de un 98% de agua.

Con la edad, la estructura uniforme del humor vítreo puede cambiar. Entonces pueden producirse irregularidades en la densidad, y esto se percibe como “moscas volantes” o una especie de pelusa que flota cuando el ojo se mueve. Esto puede en algunas ocasiones disminuir ligeramente la visión.

Ángulo iridocorneal

El ángulo iridocorneal está formado por la córnea y el iris. Aquí se encuentran la malla (malla trabecular), que actúa como filtro, y el conocido como canal de Schlemm, que hace el drenaje del humor acuoso para conducirlo a las pequeñas venas del aparato circulatorio.