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Cómo actuar con un familiar con alzhéimer

Autor: Laura Marcos (19 de Septiembre de 2017)

© iStock

La comunicación con el enfermo de alzhéimer es esencial para que se sienta amado, seguro, e incluso puede ser efectiva para ralentizar el deterioro cognitivo. Es importante señalar que la persona con alzhéimer comprende muchas más cosas de las que a simple vista parece.

Algunos consejos para tratar con con personas con alzhéimer pueden mejorar su calidad de vida y la de sus familiares y cuidadores.

Consejo 1

Para hablar con una pesona con alzhéimer, hay que mantener una distancia corta. Por ejemplo, sentarse frente a ella y mirarla a los ojos. Si se le habla desde fuera de su campo de visión puede que la comunicación no sea efectiva. Además, es bueno eliminar las distracciones, como la tele o la radio.

Consejo 2

Saludar e identificarse. Para crear un clima de confianza, una opción es comenzar con frases agradables y cercanas (“Buenos días, soy tu hijo Juan, ¿has dormido bien”). Es importante identificarse, porque el enfermo puede tener dificultades para recordar los nombres de los miembros de su familia, o tomarlos por extraños.

Consejo 3

Usar un tono de voz calmado. Hay que evitar expresarse de manera brusca, con un tono agudo o gritando, porque creerá que se trata de un enfado. Por el contrario, es recomendable usar un tono de voz más grave, y hablar serena y afectivamente.

Consejo 4

Evitar las frases largas. Favorece más la comprensión trasmitir una sola idea por frase, además de articular las palabras lentamente y con claridad. Es importante dejar un tiempo para que se comprenda el mensaje.

Consejo 5

No hablarle como si fuera un niño. A pesar de que la comunicación ha de adaptarse a las circunstancias del deterioro cognitivo, la persona con alzhéimer es un adulto. Si se le trata como a un niño, su estima personal puede verse afectada. En cambio, debemos ensalzar y reforzar al enfermo de alzhéimer.

Consejo 6

Hacer preguntas cerradas. A la hora de hacer preguntas, es más recomendable decantarse por preguntas cerradas, es decir, aquellas que tienen una respuesta sí/no. A su vez, hay que evitar hacer varias preguntas a la vez e interrogarle con la fórmula “¿se acuerda de…?”. Además, podemos hacerle saber que se ha entendido la respuesta con un “de acuerdo”.

Consejo 7

Utilizar muchos gestos afectivos. Tocarle en el hombro o el brazo es una buena forma de llamar su atención. Poner buena cara, mirar a los ojos, hacer caricias en la mano o en la cara... De esta forma, el familiar notará enseguida cuál es nuestro estado de ánimo y se sentirá seguro. Hay que evitar hacer gestos bruscos, como señalar con el dedo, que puede entender como una amenaza.

Consejo 8

Aprender a decir que no sin herirle. En ocasiones, los enfermos hacen peticiones que no son posibles, como ir a casa de sus padres (ya fallecidos). Para decir que no sin herirle, es útil recurrir a algunas expresiones: "si estuviese en mis manos…; ojalá pudiese; mucho me temo que no depende de mí; no sé bien, tengo que pensar; es una buena idea, pero no es el momento ahora; tal vez mañana”. Mientras tanto, se debe mantener una expresión tranquila y afectuosa, y en ningún caso expresar enfado, prohibición o regañina.

Consejo 9

No presionarle para hablar. En algunas fases de la enfermedad, puede producirse mutismo. O bien, el enfermo permanece en silencio por dificultad para expresarse o para hacer ver que determinada situación no le gusta. En lugar de insistirle o regañarle, es reocomendable continuar hablando con él: que no conteste no significa que no esté comprendiendo. Una buena forma de estimularle es enseñarle fotografías del pasado o evocarle momentos importantes de su vida, contar historias…

Consejo 10

Comprender su manera de expresarse. Conforme la enfermedad evoluciona, la persona con alzhéimer puede ir perdiendo la capacidad de expresión o incluso recurrir a muletillas incomprensibles. Es importante adaptarse a esta forma de expresarse: no corregirle, sino ayudarle a buscar la palabra correcta. A su vez, es bueno asegurarse de que el familiar ha entendido lo que se le ha propuesto. Por ejemplo, si repite la palabra jardín, puede que quiera salir, o la repita por algún otro motivo. (“Entonces quieres salir al jardín”).

Consejo 11

No mentir ni razonar sobre preguntas incómodas. Con frecuencia, el enfermo de alzhéimer hace preguntas o peticiones que hacen referencia a un pasado que guarda en su memoria; por ejemplo, sobre llevar a su hijo al colegio cuando ya es adulto, ir a trabajar, o acerca de familiares que ya han fallecido.

En ningún caso hay que intentar que comprenda la realidad en la que vive, porque este razonamiento acentuará su confusión, y puede tener una respuesta agresiva. Tampoco es recomendable mentirle. Lo más acertado es responderle con comentarios neutros, que expresen que lo que ha dicho que ha entendido, pero sin dar una respuesta concreta. (“ya veo, ya sé a qué te refieres, comprendo”).

Consejo 12

Ignorar los insultos, si se producen. Con frecuencia, las personas con alzhéimer presentan un comportamiento agresivo, acompañado de improperios y palabras soeces a las personas que le rodean. Lo más importante es no tomar los insultos como algo personal. Asimismo, si se deja que el enfermo se exprese, sin contestarle ni contradecirle, lo más probable es que se agote pronto y el comportamiento cese. En caso contrario, una solución puede ser salir de la habitación y esperar unos minutos antes de volver a entrar.

Si el enfermo reacciona con insultos, puede ser una forma de mostrar que se encuentra mal, aunque otros motivos también pueden explicar su reacción: piensa que quieren robarle sus cosas, quiere salir de casa y cree que alguien se lo impide… 

Fuentes:

  •  Fundación Alzhéimer España
  • Onmeda