Cannabis (Marihuana)

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Leticia del Olmo (21 de Marzo de 2016)

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El cannabis sigue siendo la droga más consumida en España tras el tabaco y el alcohol. El hachís o la marihuana son distintas formas de preparar el cannabis, también conocido como costo. El consumo de cannabis provoca a corto plazo sensaciones como la euforia, o una sensación de bienestar pero a largo plazo puede tener graves consecuencias para la salud. 

El Cannabis sativa es una planta de la familia del cáñamo. La sustancia psicoactiva (es decir, aquella capaz de producir una alteración de la percepción) más importante de los productos del cáñamo es el tetrahidrocannabinol (THC). El THC se consume en forma de hachís (también denominado chocolate o costo) o marihuana (hierba o maría) y más infrecuentemente en aceite de hachís. Las plantas hembras son las que más contenido de THC tienen, por eso son las que se utilizan para extraer esta sustancia. Además, en el ambiente de consumidores, los productos del cannabis tienen otros muchos nombres, como costo, hierba, chocolate, maría o ful.

Los consumidores de cannabis son principalmente jóvenes y adultos jóvenes. Los efectos que provoca su consumo no son previsibles: el efecto del THC depende de muchos factores, por ejemplo, de la cantidad consumida, el estado personal de la persona y de la forma en que se consuma el cannabis. Si se fuma, el resultado es muy rápido, mientras que si se consume en forma de sólida o líquida, los productos del cannabis tienen efectos más lentos.

Las sustancias del cannabis pueden actuar, según el ánimo, de forma tranquilizante o paliar dolores, pero también dar paso a estados de apatía y desinterés. Como tiene un efecto retardado, puede resultar peligroso si se conduce bajo sus efectos. Además, existe el riesgo de desarrollar una dependencia psicológica al cannabis que puede ir unida a síndromes de abstinencia tales como irritabilidad, insomnio, miedos y tristeza.


¿Qué es el cannabis?

El cannabis pertenece a las plantas de cáñamo (Cannabaceae). Según la especie, contiene diferente proporciones de la sustancia psicoactiva (THC). Los efectos que produce su consumo varían en función del contenido de THC que contenga la variedad del cáñamo. El cannabis crece como planta macho o hembra y en casos infrecuentes como hermafrodita. Solamente la variante femenina, el Cannabis sativa, contiene suficiente THC como para producir efectos.

Las tres clases de cannabis poseen propiedades genéticas muy similares y se diferencias solo por determinados factores, como es el contenido de la sustancia psicoactiva denominada tetrahidrocannabinol (THC) y por el tipo y tamaño de sus fibras. Algunas plantas tienen un contenido muy bajo de THC (aproximadamente un 1,5%), mientras que otras, cultivadas especialmente para ello, pueden llegar a tener hasta un 20% de esta sustancia. El tipo de planta de cannabis cultivada especialmente para que apenas contenga sustancias de droga ya era utilizada por nuestros antepasados para crear fibras textiles y cuerdas. Actualmente se fabrican muchos y muy apreciados tejidos con esta sustancia básica.

Marihuana

La marihuana (hierba) se obtiene de los cogollos y hojas secas de la planta del cannabis. Tiene un aspecto similar al té o una especia grande y el color suele ser verdoso. La marihuana es relativamente seca y tiene un olor muy característico. El contenido del THC es variable: por lo general, la marihuana contiene entre un 1 y un 7% de THC, aunque algunos productos pueden alcanzar hasta un 14% o más de esta sustancia embriagante. La marihuana se consume preferentemente fumada (porro).

Hachís

El hachís se extrae de la resina de la planta hembra del cáñamo. El hachís tiene más contenido de THC que la marihuana, normalmente entre un 5 y un 12% de esta sustancia. Otras denominaciones del hachís son chocolate o costo, por ejemplo.

El contenido, aspecto y los componentes del cannabis se diferencian según su país de origen:

El hachís es un producto del cannabis que se prensa en placas o bolas. Esta masa verde amarillenta, pegajosa, que puede ser sólida o quebradiza tiene un olor muy característico. Al calentarle se vuelve más elástica y flexible con lo que puede partirse fácilmente con los dedos. A menudo se mezcla el hachís con otras sustancias.

En ese caso, la consistencia, el contenido de la sustancia y el color del cannabis pueden variar, dependiendo de la forma de fabricación y del país productor. De esta manera, el color y aspecto del cannabis suelen dar claras indicaciones del posible lugar de producción: el hachís más oscuro viene de India, Paquistán o Afganistán (el denominado afgano negro, por ejemplo). Otros ejemplos son el verde de Turquía o el rojo libanés.

Cultivo

El cultivo del cannabis es ilegal en Europa, pero su producción aumenta cada vez más, sobre todo en países como Holanda, Suiza y Albania. La forma más común y productiva de hacerlo son los invernaderos especialmente adaptados al cannabis. Aquí consiguen que las plantas tengan un contenido más alto de THC del que se obtiene en cultivo a campo abierto. En España la producción de cáñamo se limita a cubrir las propias necesidades industriales o médicas.

Las mayores zonas de cultivo de cannabis se hallan en África (Marruecos, Nigeria o Sudáfrica), en Oriente Próximo y Medio (Turquía, Afganistán o Paquistán) y en América (EE.UU., Colombia, México o Brasil). También en el sur o sudeste de Asia se cultiva mucho cannabis, así, por ejemplo, en Tailandia, Nepal o India.

Pero no todo tipo de cultivo de cannabis es ilegal. En España se permite el cultivo de cannabis cuyo objetivo no sea promocionar o facilitar el tráfico y consumo de drogas psicoactivas, estando permitido el cultivo destinado al autoconsumo (posesión permitida: menor de 40gr) y el destinado a fines medicinales.

Consumo de cannabis en España

El consumo de cannabis se da, principalmente, entre adolescentes y adultos jóvenes con una edad comprendida entre los 18 y los 20 años. El cannabis es la droga ilegal más consumida a nivel mundial.

Este consumo puede producirse de diferentes maneras.

  • Como porro: estos cigarrillos hechos a mano contienen trozos de hachís o marihuana, que suelen mezclarse con tabaco para fumarse.
  • En una pipa (de agua): en esta forma de fumar el cannabis, el consumidor alcanza un estado de embriaguez más fuerte que con el porro.
  • Como infusión: los productos derivados del cannabis pueden tomarse diluidos como si fueran un , por ejemplo.
  • Como galletas o pastel: pueden consumirse bajo esta forma dulce, añadiéndolos a la masa de galletas o pasteles (los llamados space cakes).
  • Como aceite: el aceite de hachís se obtiene de los cogollos de la planta y tiene una consistencia similar al alquitrán. Se trata de un extracto con una elevada concentración de la sustancia denominada tetrahidrocannabinol (THC). El aceite se consume esparcido en cigarrillos o comidas, por ejemplo.

En España se estima que más de un 20% de los españoles con edades comprendidas entre los 15 y los 65 años han consumido cannabis en alguna ocasión.