Dependencia, adicción: Causas

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Belén Giménez (25 de Enero de 2011)

La dependencia y la adicción tienen muchas y diversas causas. Se desarrollan por la interacción de diferentes factores, como por ejemplo:

  • La clase de droga
  • La personalidad del dependiente
  • La biografía personal
  • El entorno social
  • Las influencias genéticas

Es decir, existe una combinación de diversos factores de riesgo y causas que propician una dependencia o adicción. A menudo, los niños aprenden a consumir drogas como el alcohol por sus propios padres, ya que lo viven como sinónimo de libertad y ven que se utiliza para solucionar problemas, con lo que frecuentemente terminan por adoptar ese mismo comportamiento. Pero también la influencia de los chicos de su misma edad es grande.

En cuanto a un mal uso de los medicamentos, suele referirse a dolores físicos y trastornos psicosomáticos (miedo, ansiedad, enfermedad maniacodepresiva). Estos trastornos son frecuentes ante situaciones laborales o personales como la presión de tiempo, la carga emotiva y el aislamiento, que terminan provocando conflictos y tensiones. Para paliar estos síntomas, el enfermo toma por cuenta propia o por prescripción facultativa los medicamentos de una forma incontrolada de manera que termina apareciendo una dependencia a los mismos.

Para poder hablar del desarrollo de una dependencia hay que tener en cuenta determinadas características de la droga, entre otras cosas. Por un lado, es determinante la facilidad con que se puede obtener una determinada sustancia. El hecho de que la mayoría de los alcohólicos lo sean depende en gran medida de la facilidad con la que en España se accede al alcohol. Por otro lado, la seducción de lo prohibido es extremadamente atractiva, sobre todo cuando la sustancia resulta difícil de obtener. Además, no podemos olvidar el importante papel del efecto mismo de la sustancia. Por ejemplo, el consumo de alcohol produce una desinhibición y elimina miedos. En el caso de la dependencia los medicamentos es su efecto, al menos al comienzo, tranquilizante o aliviador lo principal.

Otra característica muy influyente es su potencial de adicción, porque son sustancias que rápidamente conducen a una dependencia física o psíquica.

También existen determinadas circunstancias personales y entornos sociales que pueden favorecerla. Por ejemplo, en nuestra sociedad el consumo de alcohol no solo se tolera sino que prácticamente forma parte del día a día. Así lo observamos en diferentes grupos (asociaciones, por ejemplo) en la que existen determinados rituales de bebidas y en los que la abstinencia es mal vista mientras que la celebración a la bebida se alaba. También tienen un importante papel los factores ideológicos; en el movimiento hippie el hachís era parte de su cultura vital.