Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Vómito (emesis)

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. María Isabel Pescador (19 de Marzo de 2016)

© iStock

Los vómitos (emesis) son, por definición, la expulsión violenta del contenido del estómago a través de la boca. El vómito suele estar acompañado de náuseas y sensación de malestar general.

El vómito puede tener causas de diferentes naturaleza, desde físicas hasta psicológicas. En el cerebro, más concretamente en la formación reticular del bulbo raquídeo, se encuentra el centro del vómito. El bulbo raquídeo no forma parte del cerebro, sino que ambos son partes distintas del encéfalo. Desde simples repulsiones, pasando por desórdenes digestivos, intoxicaciones alcohólicas hasta enfermedades oculares y del oído. El vómito puede tener orígenes muy diferentes, y estos estímulos llegan al bulbo raquídeo y producen las náuseas que provocan el vómito.

Según las características y la composición del vómito estaremos ante diferentes tipos que nos pueden aportar datos sobre las causas. El vómito puede contener sangre (hematemesis), heces fecales (vómito fecaloide, cólico miserere o copremesis) o ser un vómito biliar.

Es importante conocer las causas del vómito para poder llevar a cabo un tratamiento adecuado. En la mayoría de las ocasiones, bastará con cuidar el estómago durante algunos días con descanso y comida ligera, fácil de digerir. Pero si estamos ante otro tipo de vómitos más graves, de mayor duración o intensidad, puede ser necesario recurrir al tratamiento medicamentoso. Determinados medicamentos por vía oral anti vómito (antieméticos) podrían ser expulsados por el paciente mediante el vómito. Por ello también pueden administrarse por vía intravenosa o en forma de supositorios. Es muy importante acudir al médico en caso de que los vómitos sean intensos y persistentes, especialmente si traen presencia de sangre.

Algunos vómitos son propios de determinados momentos de la vida. En la infancia, es muy común que los vómitos sean consecuencia de una infección gástrica. En la población infantil, el 40% de los problemas estomacales son responsabilidad de los rotavirus. En cuanto a la población femenina, los vómitos son habituales durante las primeras semanas de embarazo. Una mujer joven que presenta vómitos sin causa aparente deberá asegurarse de cuándo ovuló por última vez y descartar un posible embarazo.

Teniendo presente estos datos, un examen físico y un análisis de sangre suelen ser suficientes para diagnosticar la causa de los vómitos. En caso contrario, el médico podrá reurrir a otro tipo de exámenes, como radiografías, ecografías o gastroscopias. También es recomendable realizar las pruebas oportunas para asegurarse de que no es consecuencia de una intolerancia alimentaria.



Symptom-Check


Publicidad