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Tos

Autor: Redacción OnmedaRevisión médica: Dr. David Cuesta

Tos: Definición

La tos es una reacción normal del cuerpo. El estímulo tusígeno está provocado por la presencia de mucosidad o de un cuerpo extraño en las vías respiratorias. Además, la tos puede ser un síntoma de determinadas enfermedades como, por ejemplo, un resfriado, asma o una bronquitis.

La tos es un reflejo involuntario del cuerpo para mantener despejadas las vías respiratorias. Si se respiran de forma involuntaria partículas de polvo, humo o migas de pan, los sensores (receptores) en las mucosas de la tráquea y los bronquios (el denominado estímulo tusígeno) se irritan y se produce reflejo tusígeno. Además de esta reacción involuntaria, también se puede toser de forma consciente.

La tos también puede ser síntoma de una serie de enfermedades en las cuales las vías respiratorias se irritan o, como en el caso de un resfriado, se acumula mucosidad. Las infecciones de las vías respiratorias, como el resfriado, o algunas enfermedades pulmonares suelen ir acompañadas de tos. El estímulo tusígeno sirve, en la mayoría de casos, para eliminar los patógenos, la mucosidad y otras secreciones de las vías respiratorias. Para tratar la tos correctamente es importante conocer las causas exactas que han causado este síntoma y no solo aliviar las molestias que se presenten.

La tos se puede clasificar en varios tipos. La tos aguda es aquella que comienza súbitamente y la tos crónica la que dura más de tres semanas. La tos crónica es la que padecen los fumadores habituales y es una tos irritativa. La tos puede no ir acompañada de esputo (tos improductiva) o ir acompañada de esputo (tos productiva). El esputo mucopurulento suele aparecer en el caso de infecciones bacterianas de las vías respiratorias. Si el esputo contiene sangre o si se expulsa solo sangre, se habla de tos con expectoración sanguínea (hemoptisis).

La tos fuerte y continua puede causar otras molestias por las sacudidas constantes que provoca en el cuerpo un brote de tos. Estas molestias pueden ser dolor de cabeza, náuseas o incontinencia urinaria.

Causas

La tos puede estar ocasionada por causas muy diferentes. Junto al reflejo tusígeno normal, el estímulo tusígeno provocado por un cuerpo extraño o la tos consciente existen muchas enfermedades que pueden provocar tos. Atendiendo al tipo de tos (aguda o crónica, con o sin esputo mucoso, espeso, sanguinolento o purulento) también se pueden encontrar enfermedades de base como las siguientes:

Diagnóstico

No todos los tipos de tos requieren un diagnóstico preciso. Normalmente, la tos repentina aparece como un síntoma inofensivo debido a un resfriado. Sin embargo, si la tos continúa después de la infección de las vías respiratorias original o va acompañada de esputo intenso o sanguinolento es aconsejable acudir al médico para recibir un diagnóstico certero. Estos casos de tos podrían ocultar una enfermedad, como una inflamación de los pulmones o cáncer de pulmón, que necesitan un tratamiento médico específico. En estos casos de tos, el médico buscará qué enfermedad podría causar las molestias y dará el diagnóstico correspondiente.

La tos no suele provocar emergencias médicas. Pero si los síntomas que acompañan a la tos son dolor agudo y punzante en el tórax, lesiones visibles en la zona del pecho, fuerte disnea y/o taquicardia es importante acudir al médico de inmediato.

La tos por atragantamiento o por la inhalación de cuerpos extraños también precisa de asistencia médica urgente.

Para poder determinar mejor las causas de la tos, el médico realizará en primer lugar una anamnesis completa:

El médico también estará interesado en conocer posibles enfermedades anteriores, alergias e intolerancias, medicamentos que se toman en ese momento, el bienestar general y las costumbres (especialmente si fuma o cuánto se fuma).

Seguirá un examen básico de la garganta, la faringe y el tronco. El médico auscultará los pulmones y el corazón con un estetoscopio. Por lo general, también extraerá sangre y realizará una exploración en busca de focos inflamatorios o patógenos de una infección. Si la tos va acompañada de esputo, este servirá como material de muestra. En el laboratorio se realizará un análisis microbiológico del esputo en busca de gérmenes. Si la tos dura más de tres semanas, el médico necesitará, a menudo, para un diagnóstico correcto una radiografía del tórax (denominada radiotórax).

Dependiendo del resultado del diagnóstico precedente de la tos serán necesarios exámenes adicionales como los siguientes:

  • Visualización de los bronquios (broncoscopia), o el denominado lavado broncoalveolar (lavado de los bronquios),
  • análisis de los tejidos (biopsia),
  • visualización de la laringe (laringoscopia),
  • tomografía computarizada (TC) y
  • pruebas especiales de patógenos.

Sin embargo, en caso de que la causa de la tos sea una infección simple como un resfriado, estos exámenes no serán necesarios.

Tratamiento

Para establecer un tratamiento de la tos adecuado es importante determinar correctamente las causas que han provocado este síntoma.

La tos es el síntoma de una multitud de posibles enfermedades, por ejemplo, de un resfriado, del asma, de una EPOC o de un tumor de pulmón. Por eso, para tratar la tos, en primer lugar, hay que tratar la enfermedad subyacente.

Al mismo tiempo, las molestias de la tos se pueden mitigar mediante algunos medios y medidas. Entre ellos, existe una serie de medicamentos de venta sin receta (expectorantes y antitusivos), que, sin embargo, no deberían tomarse de forma imprudente. Por el contrario, otros antitusígenos necesitan prescripción obligatoria.

Los antitusígenos se pueden tomar, sobre todo, como jarabes y comprimidos contra la tos o inhalarse. Los antitusígenos se clasifican en diferentes tipos:

Expectorantes

Por expectorantes se entiende mucolíticos y expulsivos. Estos fármacos hacen más fluida la mucosidad de manera que se pueda expulsar mejor. Entre las sustancias activas que se encuentran en los expectorantes se encuentran la acetilcisteína (ACC), el ambroxol, la bromhexina y la guaifenesina, así como sustancias activas vegetales como el aceite de hinojo y la esencia de anís.

Antitusivos

Los antitusivos son calmantes de la tos (antitusígenos) que reprimen el reflejo tusígeno en el cerebro (centro de la tos) y se emplean contra la tos irritativa seca. Sustancias activas típicas para antitusivos son, por ejemplo, la codeína, la hidrocodona o el dextrometorfano.

Para mitigar la inflamación de las mucosas en la garganta y los bronquios, en la tos pueden ser útiles los antiinflamatorios, por ejemplo las inhalaciones de cortisona.

Remedios caseros contra la tos

En el caso de la tos debida a un resfriado, los remedios caseros tienen una larga tradición. No obstante, existen pocos estudios precisos sobre si, en caso de tos, un tratamiento sin medicamentos es realmente bueno. La automedicación con remedios caseros no debería conllevar a que se pase por alto una enfermedad seria oculta tras los síntomas.

Principalmente, durante una enfermedad es importante beber en abundancia (agua, infusiones como, por ejemplo, infusión de manzanilla, hinojo, anís o salvia), mantenerse caliente y cuidarse. Por lo general, sobre todo en caso de tos, se debería dejar de fumar. Para calmar la tos irritiva y proteger las vías respiratorias es, además, aconsejable no permanecer en ambientes llenos de humo, polvo o secos.

Como remedios caseros expectorantes son conocidas las infusiones contra la tos y pectorales que, en general, alivian en caso de resfriados. Otro remedio casero en caso de tos y resfriado son las inhalaciones de esencias de hierbas, calman las mucosas y disuelven la mucosidad.

Los remedios caseros más habituales son los siguientes:

  • Beber en abundancia, si es posible más de 2 litros al día (esta recomendación es válida también para adultos sanos; los enfermos de corazón y riñón deben consultar con su médico).
  • Inhalar vapor de agua (unos 20 minutos con una temperatura del agua de 43º C).
  • Dejar el tabaco (activo y pasivo). Los resfriados son más duraderos en los fumadores y los fumadores pasivos.
  • En caso de que la tos esté asociada con fiebre, piernas o pantorrillas calientes es recomendable intentar disminuir la temperatura corporal con compresas húmedas.
  • Ante la congestión nasal es muy beneficio elevar el cabecero de la cama durante la noche porque esto ayuda a aliviar las molestias.
  • Los enjuagues nasales con agua de sal a una temperatura templada es muy aconsejable. Puede enjuagar la zona de la nariz con una solución templada de agua salada al 0,9%. El lavado limpia y desinflama las mucosas. Esto conlleva una mejor ventilación de las fosas nasales, en consecuencia, la secreción puede eliminarse mejor. Las irrigaciones nasales especiales o el pulverizado con jeringuilla facilitan el lavado de la nariz.
  • Otro remedio casero contra la tos es la hidroterapia. Se recomienda realizar un pediluvio ascendente al principio del resfriado. Esta terapia consiste en bañar ambos pies y pantorrillas en un recipiente grande con una temperatura del agua ascendente de los 35 a los 40º C durante un período de tiempo de unos 10 minutos. Esto desencadena una hipertermia considerable que provoca sudoración.
  • Ante el dolor de cabeza o articular, que puede asociarse con la tos se puede iniciar un tratamiento con fármacos analgésicos como el paracetamol. El paracetamol alivia el dolor.
  • Las gotas o aerosoles nasales que alivian la inflamación no deben utilizarse durante más de 5 o 7 días, ya que de lo contrario existe el riesgo de crear dependencia. Los preparados no deberían contener cloruro de benzalconio, ya que esta sustancia puede atacar y dañar las mucosas.

Ante casos de tos persistente y duradera se recomienda acudir al médico para recibir un tratamiento específico.

Fuentes

Harrison: Principios de Medicina Interna; Anthony Fauci, McGraw-Hill; 17 Edición; 2008; Interamericana de México.

Tratado de Homeopatía; Pierre Bekemoun, Editorial Paidotribo.

Tratado de Homeopatía; Pierre Bekemoun; 2000; Editorial Paidotribo.

El Diagnóstico a través de la historia clínica, tomo I; Maurice Kraytman; 1991; IDEPSA.

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