Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Hematemesis (vómito de sangre): tratamiento

Autor: Redacción Onmeda (19. marzo 2012)

Normalmente la hematemesis (vómito de sangre) requiere un tratamiento inmediato y de urgencia. Para ello, el médico coloca una vía venosa a través de la cual suministra medicamentos, líquidos y electrolitos. De este modo, se puede compensar la pérdida de líquidos y sustancias minerales provocada por el vómito de sangre. Si el vómito produce una pérdida abundante de sangre, podrá ser necesario para el tratamiento, en función del caso, administrar transfusiones de sangre y/o concentrados de glóbulos rojos(concentrados de eritrocitos).

En caso de hematemesis (vómito de sangre) debe localizarse rápidamente la fuente de la hemorragia, por ejemplo una variz sangrante en el esófago (variz esofágica) o una úlcera gástrica, y detenerla inmediatamente. Esto se suele efectuar mediante una endoscopia del esófago y del estómago (gastroscopia). El método que se utiliza para las varices esofágicas es el tratamiento de ligadura, es decir, cerrar los vasos sangrantes con una cinta elástica. Si esto no tiene éxito se puede efectuar una escleroterapia o una sutura con adhesivos para tejidos a fin de detener la hemorragia. Como medida provisional también se puede taponar la variz sangrante.

Si la endoscopia no resulta efectiva en caso de vómito de sangre, será necesaria una cirugía abierta. En este tipo de intervenciones, el objetivo puede ser suturar la úlcera gástrica o extirpar una parte del estómago.

La necesidad de aplicar un tratamiemto especial y a largo plazo en caso de vómito de sangre dependerá de la causa específica del vómito. Además de adaptar el estilo de vida, por ejemplo, renunciando al alcohol y a sustancias que dañen las mucosas, puede ser necesario recurrir a medicamentos o realizar intervenciones quirúrgicas.



Publicidad