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Dolor en la vejiga: definición

Autor: Redacción Onmeda (19. marzo 2012)

El dolor en la vejiga suele estar asociados a una infección de las vías urinarias o a una inflamación de la vejiga (cistitis). Además de provocar dolores en la zona suprapúbica (encima del pubis), también suele aparecer dolor o escozor al miccionar (disuria) y necesidad frecuente de orinar (polaquiuria).

La vejiga se encuentra en la pelvis y forma parte del tracto urinario. Es un órgano hueco músculo-membranoso que sirve para almacenar la orina. Recibe la orina producida por los riñones y conducida hasta la vejiga a través de los uréteres, la almacena un tiempo y la expulsa al exterior a través de la uretra.

El dolor en la vejiga suele manifestarse y producirse principalmente durante la micción, ocasionando una micción dolorosa (disuria). Además de por una inflamación de la vejiga, los dolores pueden estar condicionados por otras causas diferentes, como una retención de orina u otras, entre las cuales podemos citar las siguientes:

Causas

Las infecciones de las vías urinarias son la causa más común del dolor en la vejiga. Las más frecuentes suelen ser una inflamación de la vejiga (cistitis) o una inflamación de la uretra (uretritis). Normalmente, estas infecciones están acompañadas de una micción con escozor, dolor y dificultad para expulsar la orina. Las personas más propensas a sufrir infecciones en las vías urinarias son, sobre todo, las mujeres jóvenes. Las mujeres embarazadas, mujeres menopáusicas y pacientes de diabetes mellitus o de litiasis también suelen verse afectados por este tipo de infecciones.

Otros desencadenantes de este tipo de dolor pueden ser las causas psíquicas y una vejiga inflamada, así como una retención de orina debida, por ejemplo, a piedras en la vejiga, a cuerpos extraños, o a enfermedades cancerígenas, como el cáncer de vejiga (carcinoma). Asimismo, pueden tener su origen en problemas ginecológicos, como una inflamación de la vagina (vaginitis, colpitis), una inflamación del útero (cervicitis, endometritis) o una endiometriosis. En los hombres, puede venir por una enfermedad de la próstata, como una inflamación de la próstata (prostatitis), un agrandamiento próstata (hiperplasia benigna de próstata, HBP) o un cáncer de próstata (carcinoma de próstata).

Si además aparecen dolores lumbares, a nivel renal, puede ser un síntoma de inflamación de la pelvis renal (pielonefritis ) o una inflamación renal (glomerulonefritis)

Diagnóstico

Si se sufe dolor en la vejiga agudos y persistentes, hay que acudir inmediatamente al médico para que realice un diagnóstico adecuado. Lo primero que el facultativo preguntará al paciente será el punto exacto del dolor, desde cuando lo padece y si está acompañado de frecuentes ganas de orinar, escozor al miccionar, retención urinaria, dolores lumbares o fiebre. Es importante conocer si el paciente sufre determinadas enfermedades como pueden ser un agrandamiento de la próstata o una infección de las vías urinarias) crónica. Durante el examen físico, el médico golpeará al paciente a nivel de los riñones (puñopercusión) y en caso necesario, realizará un tacto rectal. En el caso de que el paciente sea un hombre, le introducirá un dedo en el recto para examinar la próstata.

Para diagnosticar otros dolores de la vejiga, se realizará un análisis de sangre, que se llevará al laboratorio para comprobar, sobre todo, que no haya valores en la sangre que indiquen infecciçon. Con una tira reactiva se pueden detectar la presencia de nitritos y leucocitos (glóbulos blancos) en la orina. Si se sospecha que los dolores pudieran ser atribuibles a una infección de las vías urinarias, el médico pedirá un cultivo de orina para poder determinar con precisión el patógeno causante. Así, además, la realización del antibiograma permitirá prescribir el antibiótico adecuado.

Si el médico sospecha que la causa del dolor son piedras, cuerpos extraños o un tumor en la vejiga, será necesario utilizar más métodos para el diagnóstico. Entre ellos, una ecografía de la vejiga y los riñones, radiografías, cistoscopia de las vías urinarias y la vejiga así como otras exploraciones urológicas especiales.

Tratamiento

El tratamiento depende de la causa que origina el dolor en la vejiga. El origen más común de los dolores de vejiga suele ser una infección de las vías urinarias por bacterias (una infección de la vejiga), por ejemplo) que el médico tratará recetando antibióticos.

Es recomendable beber líquidos en abundancia, la aplicación de calor y procurar mantener una buena higiene íntima. Contra los dolores de vejiga en sí ayudan medicamentos analgésicos y antiespasmódicos.

Si la causa son cuerpos extraños tumores de la vejiga o piedras, deberá tratarse quirúrgicamente. En muchos casos es suficiente con realizar una cistoscopia; si se trata de piedras en la vejiga el médico puede intentar solucionarlo con una simple litotricia extracorpórea (terapia extracorporal por ondas de choque).

Fuentes

Harrison: Principios de Medicina Interna; Anthony Fauci, McGraw-Hill; 17 Edición; 2008; Interamericana de México.

Medicina de Familia. Principios y práctica; Robert B. Taylor; 2006; Masson.

Atención Primaria. Conceptos, organización y práctica Clínica; A. Martín Zurzo, J.F Cano Pérez; 2003; Elsevier.

Onmeda International

 



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