Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Dolor cardiaco (dolor de corazón): definición

Autor: Redacción Onmeda (19. marzo 2012)

El corazón es un órgano muscular, hueco, que se encuentra en la caja torácica. Las fibras musculares del corazón se contraen de forma rítmica y estas contracciones constituyen el ritmo cardiaco. La función cardiaca es importante para el riego sanguíneo, ya que el corazón bombea la sangre a través del cuerpo e irriga todos los órganos y tejidos.

El dolor en la zona del corazón puede ser un signo de una afección del corazón, como por ejemplo una enfermedad coronaria, una miocarditis o una angina de pecho o un infarto.

Cuando se manifiesta dolor en esta zona anatómica suele existir miedo ante la posibilidad de que se trate de un infarto de miocardio. A menudo, tales dolores no se deben a una angina de pecho ni a un infarto, sino que tienen su origen en enfermedades pulmonares, del diafragma, del estómago o incluso se trata de dolores osteomusculares de la propia caja torácica.

El típico dolor cardiaco (dolor torácico) es aquel que se relaciona con una angina de pecho. Suele aparecer, sobre todo, en personas que sufren una enfermedad coronaria de base. En estos casos, los afectados se quejan de dolor, de una sensación de presión o incluso de ardor por detrás del esternón o en la garganta que puede irradiarse al brazo izquierdo o derecho, a los hombros, al cuello, que aparece súbitamente, a veces en relación con esfuerzos físicos o anímicos y a veces en reposo, y dura varios minutos (máximo 30 minutos) con posibles modificaciones en su intensidad. En ocasiones el dolor torácico es derivado de una enfermedad coronaria y no tiene una presentación típica o característica; incluso la enfermedad coronaria puede presentarse con síntomas distintos del dolor (los llamados equivalentes anginosos), especialmente en diabéticos, ancianos o mujeres.

Una angina de pecho suele durar pocos minutos y puede resolverse con la administración inmediata de nitroglicerina sublingual (en aerosol o cápsulas), que suelen llevar consigo los afectados de enfermedades coronarias para casos de urgencia. Si los preparados de nitroglicerina no reuelven la situación o el dolor se prolonga más de 30 minutos puede tratarse de un infarto de miocardio. En estos casos es necesario pedir aistencia médica urgente.

Causas

Las causas del dolor en la zona del corazón pueden ser múltiples. Una posible causa son las enfermedades cardiacas. Sin embargo, no siempre hay una enfermedad del corazón detrás de los dolores torácicos. A menudo, lo que aparenta ser un dolor cardiaco son únicamente tensiones musculares o del diafragma, o una patología de la columna vertebral o de las articulaciones, que se irradian en forma de dolor torácico. Las afecciones del tubo digestivo (reflujo gastroesofágico, por ejemplo), las afeccione gástricas (la inflamación de la mucosa gástrica) o las afecciones pulmonares (neumonía o embolia pulmonar) también pueden causar una molestia similar.

Cuando no se pueden encontrar las causas físicas para el dolor en la zona del corazón y el afectado sigue padeciendo fuertes dolores y tiene mucho miedo de un infarto de miocardio, puede tratarse de un caso de frenocardia (disfunciones cardiacas funcionales).

Existen varias enfermedades cardiovasculares que también pueden provocar este dolor. Se deben tomar siempre muy en serio tales dolores, especialmente cuando se ha padecido alguna afección cardiaca. El dolor torácico puede estar originado por las siguientes causas:

Diagnóstico

Es importante realizar un diagnóstico preciso del dolor en la zona del corazón para así poder reconocer o excluir enfermedades cardiacas. Lo primero que se hace es una anamnesis completa para determinar los seguientes puntos:

  • Inicio del dolor.
  • Localización del dolor.
  • Posible irradiación del dolor a otras regiones del cuerpo (por ejemplo al brazo o a la mandíbula inferior).
  • Actividad realizada en el momento previo al dolor.
  • Existencia de otras enfermedades (por ejemplo, una enfermedad coronaria, un infarto de miocardio previo o una inflamación del miocardio).
  • Toma de medicamentos.
  • Toma de determinados fármacos como, por ejemplo, nitroglicerina.

Para diagnosticar un dolor en la zona del corazón, el médico solicita en primer lugar un electrocardiograma (ECG), así como un análisis de sangre buscando determinadas enzimas que tienen valores más elevados en caso de infarto de miocardio (las denominadas cardioenzimas). Normalmente, con estas pruebas el médico puede diagnosticar o excluir un infarto de miocardio.

En función de la causa del dolor torácico que se sospecha pueden ser necesarias otras pruebas especiales para realizar el diagnóstico. Entre estas pruebas se encuentran el ECG de esfuerzo, el Holter (ECG de larga duración), las pruebas mediante ultrasonidos (ecocardiograma), los métodos de medicina nuclear como la gammagrafía y la tomografía por emisión de positrones (PET), ), las pruebas especiales usando tomografía computerizada (TC) y la tomografía por magnetorresonancia, así como pruebas de rayos X de las arterias coronarias (angiografía coronaria).

Tratamiento

El tratamiento para el dolor cardiaco se elige según la causa que ha provocado la molestia. El dolor torácico causado por una angina de pecho debida a una enfermedad coronaria suele mejorar a los pocos minutos si se administra nitroglicerina en aerosol o cápsulas masticables. Los pacientes con un tratamiento previo para prevenir una angina de pecho suelen llevar siempre este tipo de medicamentos. Un cuadro de angina de pecho que no se alivia con nitroglicerina o cuya duración excede los 30 minutos puede que sea un infarto de micocardio.

Un infarto de miocardio es un caso de urgencia que requiere atención inmediata. El tratamiento debe iniciarse incluso antes y durante el traslado al hospital.

Cuando se presentan por primera vez un dolor en la zona torácica y dificultades respiratorias al realizar esfuerzos físicos o soportar estrés psíquico se debe avisar al médico de inmediato.

En caso de padecer una angina de pecho ya diagnosticada, ante la presencia de los sigiuentes cuadros se recomienda acudir al médico. Las diferentes situaciones serían las siguientes:

  • El dolor cardiaco se agudiza o se presenta con más frecuencia.
  • El dolor es diferente al de otras veces y se manifiesta en otros lugares a los habituales.
  • El dolor en el pecho aparece durante esfuerzos menos intensos de lo normal.
  • El dolor torácico no desaparece aunque se descanse.
  • El dolor no desaparece aunque se haya utilizado nitroglicerina

El tratamiento de elección para el dolor en la zona del corazón se orienta a resolver la afección que provoca la molestia (por ejemplo, el tratamiento para una angina de pecho). El tratamiento a largo plazo para el dolor en esta zona por una enfermedad coronaria va desde el cambio del estilo de vida (alimentación más sana, aumentar la actividad física y abandonar el tabaco) hasta el uso de medicación, pasando por intervenciones quirúrgicas (por ejemplo, implante de un bypass).

Otras enfermedades cardiacas causantes de un dolor torácico, como, por ejemplo, una endocarditis bacteriana (inflamación del revestimiento interno del corazón) deben incluir un tratamiento antibiótico.

Fuentes

Medicina de Familia. Principios y práctica; Robert B. Taylor; 2006; Masson.

Cardiología en Atención Primaria; L. Goldman, E. Braunwald; 2000; Elsevier.

Onmeda International

 



Publicidad