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Orgasmo

Autor: Redacción Onmeda (19. marzo 2012)

Fases

El orgasmo pasa por distintas fases antes de su culminación. Mujeres y hombres viven este momento de distinta forma, experimentando una serie de cambios psicofisiológicos con claras manifestaciones externas.

Además, las sensaciones del orgasmo pueden variar, dependiendo del momento, del estado vital del protagonista, de las circunstancias que rodeen al acto sexual o de otros factores.

No obstante, hay una serie de cambios comunes en el hombre y en la mujer.

CAMBIOS PSICOFISIOLÓGICOS EN EL HOMBRE

FASE/ÓRGANOEXCITACIÓNMESETAORGASMORESOLUCIÓN
Estado psíquico Se trata de toda una serie de pensamientos y sentimientos subjetivos de naturaleza afectiva, sensual y erótica altamente placenteros
Piel Comienza el ruborRubor sexual en cara, tórax, cuello y hombrosRubor bien establecidoDesaparición del rubor
Pene Erección en 10-30 segundosAumento de la circunferencia del pene y color más oscuro. Máximo aumento de tamaño justo antes del orgasmoContracciones en la uretra y el pene. Sensación de inevitabilidad eyaculatoria (sensación de que el orgasmo es inevitable)Detumescencia (retroceso de la congestión sanguínea) completa de 5 a 30 minutos
Escroto y testículos Las arrugas del escroto se alisan y los testículos se elevan y aumentan de tamañoAumento del tamaño de los testículos y elevación de los mismosContracciones de los vasos deferentes, la próstata y las vesículas seminales que empujan el semen hacia el exteriorNormalización de 5 a 30 minutos. Si no ha habido orgasmo, la involución puede tardar varias horas
Glándulas de Cowper 2-3 gotas de fluido preseminal que pueden contener espermatozoidesMayor secreción de las glándulas que conlleva espermatozoidesSin cambiosSin cambios
Otros Erección de los pezonesPresión o calor interno. Tensión muscular en nalgas y muslos. Aceleración del ritmo cardiaco. Aumento de la presión sanguínea y respiración más rápidaEl paso de semen por la uretra produce sensación de calorRetorno a la normalidad en 5-10 minutos

CAMBIOS PSICOFISIOLÓGICOS EN LA MUJER

FASE/ÓRGANOEXCITACIÓNMESETAORGASMORESOLUCIÓN
Estado psíquico Se trata de toda una serie de pensamientos y sentimientos subjetivos de naturaleza afectiva, sensual y erótica altamente placenteros
Piel Comienza a enrojecerseJusto antes del orgasmo: rubor sexual en cara, cuello y hombrosRubor bien establecidoDesaparición del rubor
Mamas Erección de los pezones, aumento de la areola e ingurgitación venosa. Aumento del tamañoNuevo aumento del tamaño de los pechos y de la areola alrededor de los pezonesOcasional temblorRetorno a la normalidad en 30 minutos. Su estimulación puede resultar molesta
Clítoris y labios Aumento de tamaño del clítoris. Los labios externos se abren y los interiores aumentan de tamañoEl clítoris se retrae llegando a ocultarse. Congestión vascular muy intensa en los labios menores que aumentan hasta 2-3 veces de tamañoEl clítoris permanece oculto tras los labiosDetumescencia (retroceso de la congestión sanguínea) en 5-10 segundos. Si no hay orgasmo, puede tardar horas. Su estimulación puede resultar molesta
Vagina Comienza la lubricación. Aumento en longitud y tamaño. Elevación del cuello del útero. EnrojecimientoMayor expansión de la vagina con vasoconstricción de la parte inferior para “atenazar” al pene una vez introducido3-15 contracciones del tercio inferiorNormalmente en segundos. Si no hay orgasmo en 30 minutos. Su estimulación puede resultar molesta
Otros Miotonía (relajación muscular), escasas gotas de secreción mucosa por las glándulas de BartolinoTensión muscular en muslos y nalgas. Aceleración del ritmo cardiaco. Aumento de la presión sanguínea. Espiración rápidaContracciones rítmicas del esfínter anal, hiperventilación, taquicardiaRetorno a la normalidad en segundos o minutos

Cómo se produce el orgasmo

En el hombre

El orgasmo se desarrolla en dos fases:

Fase de acumulación del esperma en la uretra posterior. Esta fase de carga implica, por contracción de los epidídimos, de los deferentes, de la próstata, de las vesículas seminales y de las glándulas periuretrales una transferencia y una acumulación de los diversos integrantes del esperma hacia la uretra prostática. Durante esta fase, la persona experimenta la sensación de eyaculación inminente, de punto de no retorno en la eyaculación.

Una segunda fase, la visible, es la fase de descarga o de expulsión y representa la eyaculación propiamente dicha. La eyaculación pone en acción la contracción de los músculos estriados que rodean la base del pene, esta musculatura se contrae en intervalos de 0,8 segundos, lo que tiene como efecto el contraer la uretra y expulsar rítmicamente el esperma. Durante la expulsión espasmódica del esperma, el hombre siente la sensación de placer intenso, que constituye el orgasmo propiamente dicho.

La función sexual animal, prácticamente automática, rara vez se inhibe. Por el contrario, en el hombre la respuesta sexual es semiautomática, es decir, un pensamiento negativo durante la erección puede perturbar o abolir la erección.

Es decir, aunque un hombre tuviese un estímulo erótico como caricias sexuales, si en ese momento pensase el temor que le ocasiona no poder mantener la erección y sintiese ansiedad, el automatismo de la erección se frenará y la erección no se producirá.

Después de la eyaculación se produce una fase refractaria donde no es posible un nuevo orgasmo.

En la Mujer

Congestión y lubricación vaginal

Esta fase viene determinada por estímulos psíquicos sensoriales y genitales. Esta primera fase de la respuesta femenina solo es parcialmente visible por la lubricación. La mujer no está sensorialmente informada de las modificaciones del movimiento útero-vaginal que se producen, mientras que el hombre ve directamente la erección. Esta fase se compone de tres fenómenos más o menos simultáneos:

  • La excitación erótica acarrea una especie de expansión vaginal que provoca una “hinchazón” de este canal. La cavidad vaginal resultante es mucho más espaciosa, sobre todo en la zona más profunda. Se produce, además, un mayor flujo de sangre al útero.
  • Hay una vasocongestión venosa perivaginal que origina una transudación que lubrica las paredes.
  • La vasodilatación se extiende a todo el aparato vaginal interno y externo. La transudación alcanza la entrada de la vagina y llega a los labios.

Por analogía con la erección masculina, se piensa que esta fase de lubricación-congestión depende del sistema parasimpático (una rama del sistema nervioso central). Este proceso es susceptible de sufrir influencias inhibidoras si se produce una activación de la rama del sistema nervioso central simpática. Es decir, ante una situación de ansiedad que la mujer experimente ante la realidad sexual que está viviendo, este proceso de lubricación se detendrá.

Orgasmo

Es el punto culminante de la excitación, los músculos perivaginales y perineales se contraen rítmicamente e involuntariamente. Simultáneamente a estas contracciones espasmódicas, la mujer experimenta sensaciones de placer intenso en la vagina que se extienden a toda la pelvis. El útero también muestra contracciones, pero la mujer es menos consciente de ellas.

¿Cómo se produce un orgasmo?

La cuestión sobre si existían dos tipos de orgasmo ha dado lugar a muchos estudios, a muchas malas interpretaciones y a muchas frustraciones por parte de las mujeres, aún hoy en día.

Se piensa actualmente que no existen dos tipos de orgasmos, sino que incluso si el orgasmo se produce durante el coito, es la estimulación del clítoris lo que realmente lleva a conseguirlo. Por analogía a lo que sucede con el hombre, se puede pensar que el orgasmo femenino viene determinado por un arco medular cuyo centro recibe estímulos sensitivos de toda la región vulvo-vaginal con un predominio de la parte clitorídea.

El clítoris, el órgano sexual femenino por excelencia

El glande del clítoris está situado donde se unen los labios menores por su parte superior y se esconde bajo un capuchón o prepucio, que es el equivalente al que existe en el pene. Es del tamaño de un guisante, de tejido eréctil semejante al de una esponja que se llena de sangre cuando la mujer se excita, lo que hace que se vuelva más grande y se tense. En definitiva, es como la erección de un pene. A medida que se excita y el orgasmo se acerca, el glande gira 180 grados y se retrae. Los labios mayores y menores que lo rodean aumentan de tamaño y lo envuelven. Esto sucede para protegerlo de un contacto directo, puesto que se vuelve extremadamente sensible y puede ser molesto si se toca directamente.

Lo que normalmente llamamos clítoris es solo la parte visible, pero además está compuesto por:

  • Dos extremidades o raíces llamadas crura de unos 7 cm cada una, que se extienden por la parte frontal de la uretra y a ambos lados de esta y la entrada vaginal.
  • Dos bulbos de tejido eréctil que, siguiendo el mismo recorrido, se expanden a cada lado de la uretra y la vagina.

Cuando la mujer se excita, no solo entra en erección el glande del clítoris, también lo hacen sus raíces y bulbos. Cuanto mayor sea la excitación, más aumentan de tamaño y más posible es que el pene al entrar en la vagina los estimule.

Lo que produce el orgasmo es:

  • La estimulación directa del clítoris oral o manual.
  • La estimulación indirecta del clítoris mediante:
    • La estimulación de las raíces y los bulbos internos del clítoris, que rodean la parte inferior de la vagina.
    • La postura coital que facilite la presión o el roce continuo del área púbica de la mujer (se considera la forma más habitual de conseguir un orgasmo de forma indirecta).
  • Los movimientos de entrada y salida del pene en la vagina tiran de los labios menores y estos, a su vez, del capuchón que cubre el glande del clítoris (esto sucede más raramente).

Los diferentes estudios demuestran que 7 de cada 10 mujeres tienen un orgasmo tras una estimulación directa del clítoris. La terapeuta e investigadora Helen Kaplan afirma que del 90% de las mujeres que llegan al orgasmo, solo la mitad, o incluso menos, lo alcanzan mediante el coito sin una estimulación del clítoris. El doctor Seymour Fisher concluye que el 65% de las mujeres prefieren la estimulación del clítoris para la consecución del orgasmo. Shere Hite llega a conclusiones similares: más del 70% de las mujeres afirmaba no alcanzar el orgasmo mediante la penetración sin más, es decir, si a la vez no se estimulaba su clítoris.



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