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Anatomía masculina: órganos sexuales masculinos

Autor: Redacción Onmeda (19. marzo 2012)

Información general

Una parte importante de la anatomía masculina son los órganos sexuales (genitales). Es decir, todos los órganos masculinos que posibilitan la reproducción y que pertenecen a las denominadas “características sexuales primarias”.

Los órganos sexuales masculinos constituyen la base para que el hombre pueda engendrar niños. Eso es posible gracias a determinados órganos. Estos son los siguientes:

  • Los testículos, que producen espermatozoides (esperma).
  • El pene, que transporta el esperma a la vagina de la mujer.

En los órganos sexuales masculinos se diferencia entre órganos sexuales externos e internos. El pene y la bolsa escrotal (escroto) pertenecen a los órganos sexuales externos.

Los testículos y el epidídimo, los conductos deferentes, la próstata, la vesícula seminal y las glándulas de Cowper se encuentran, por el contrario, en el abdomen del hombre y conforman los órganos sexuales masculinos internos.

Representación esquemática de los órganos sexuales masculinos externos e internos.

Junto a las características sexuales primarias existen también las denominadas características sexuales masculinas secundarias. Las características sexuales secundarias se desarrollan en la pubertad, cambian la apariencia del hombre y son una señal externa de la madurez sexual.

Entre las características sexuales secundarias en el hombre se encuentran las siguientes:

  • Vello púbico.
  • Mucho más vello corporal en comparación con la mujer en axilas, espalda, pecho y vientre.
  • Barba.
  • Cambio de voz en la pubertad: voz más profunda en comparación con la mujer.
  • Laringe marcada (conocida como nuez).
  • Estructura corporal “masculina”: hombros más anchos y caderas más estrechas.
  • Estructura muscular más fuerte que la de una mujer.


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