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Manzanilla

Autor: Redacción Onmeda (11 de Julio de 2016)

© iStock

Originalmente la manzanilla procede del sur y del este de Europa, actualmente está presente en toda Europa, Norteamérica y Australia, especialmente en localizaciones áridas.

El nombre botánico de la auténtica manzanilla es matricaria recutita o chamomilla. La manzanilla es una planta anual con un tallo erguido y ramificado que puede crecer hasta los 80 cm. Las hojas aparecen divididas con lóbulos dentados y estrechos. Las inflorescencias constan de una corona con unos 15 pétalos blancos que rodean la cabezuela amarilla. El receptáculo suele ser cónico y en su interior es siempre hueco. Cuando se muelen, las flores desprenden un agradable aroma.

Ya los antiguos egipcios veneraban la manzanilla como la flor del dios Sol por sus cabezuelas amarillas y los pétalos blancos en forma de rayos. También los antiguos griegos y romanos la apreciaban mucho. Los pueblos del norte dedicaron la planta al dios del sol Baldur.

La manzanilla es una planta muy arraigada en el folclore y se utilizaba especialmente en ginecología. De hecho, se trata de la planta más importante en caso de molestias en parturientas y lactantes. Así, su efecto curativo en las diferentes áreas de aplicación se ha podido demostrar científicamente.

En medicina se utilizan las flores de la manzanilla y el aceite esencial derivado de las mismas. En remedios antroposóficos también se utilizan las raíces.

Las flores de manzanilla se utilizan en forma de infusión o de extracto de manzanilla, pudiendo aplicarse interna o externamente. Para la aplicación externa se recomienda inhalaciones, baños, cataplasmas y gárgaras.

Preparación de la infusión: se vierte agua hirviendo en una taza con una cucharada (3 g) de flores de manzanilla y se deja reposar cubierta durante 10 minutos. Se beberá una taza de infusión de manzanilla de tres a cuatro veces al día entre comidas.

Inhalación: verter medio litro de agua caliente sobre 2 cucharadas de flores de manzanilla. Inhalar los vapores durante al menos 10 minutos.

Aplicación en baño: verter un litro de agua caliente sobre 50 gramos de flores de manzanilla y añadirlo al agua de la bañera.

Soluciones para compresas, gárgaras o enjuagues: verter 100 ml de agua caliente sobre tres a 10 gramos de flores de manzanilla. Aplicar varias veces al día.

Nota: también pueden utilizarse preparados listos para usar de manzanilla con extractos de flores según la respectiva dosis recomendada. En el uso de flores de manzanilla es necesario asegurarse de que la calidad se corresponde con la farmacopea. Las infusiones habituales de manzanilla suelen tener una baja concentración de sustancias activas.

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