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Colesterol

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (10 de Octubre de 2016)

© iStock

El colesterol es una grasa que produce de forma natural el organismo, pero también se encuentra en los alimentos de origen animal. El colesterol alto provoca arterosclerosis, la cual, a nivel del corazón, se traduce en riesgo de enfermedad coronaria (infarto de miocardio, angina). La hipercolesterolemia (colesterol elevado en sangre) es asintomática y solo se puede diagnosticar mediante un análisis de sangre. Sin embargo, el colesterol alto es un grave problema de salud que se debe prevenir con una alimentación saludable y la práctica de ejercicio físico diario.

El colesterol es una molécula compleja perteneciente al grupo de las grasas o lípidos. Se trata de un componente muy importante que se encuentra en todas las células del cuerpo, particularmente en las membranas celulares. Es necesario para la formación de diferentes hormonas, ácidos biliares y vitamina D.

El colesterol es producido por el organismo humano, pero también se puede adquirir desde el exterior a través de la alimentación, donde únicamente se halla en los alimentos animales, no en los vegetales.

En la sangre la mayor parte del colesterol se transporta unido a las proteínas transportadoras, las llamadas lipoproteínas. Las lipoproteínas se encargan de que el colesterol de difícil solubilidad en el agua, pueda transportarse más fácilmente en la sangre. Las lipoproteínas se clasifican según su densidad. Son importantes las lipoproteínas de baja densidad (LDL) y las lipoproteínas de alta densidad (HDL).

El LDL transporta el colesterol a las células del cuerpo y a los órganos donde se procesa. El HDL realiza el camino inverso, transporta el colesterol que las células ya no precisan desde los tejidos hacia el hígado, donde sufre distintos procesos metabólicos para ser almacenado o eliminado a través de los ácidos biliares.

EL colesterol alto en sangre (hipercolesterolemia) y su depósito en las arterias son los causantes la enfermedad ateroesclerótica cardiovascular que es una de las primeras causas de muerte en España. La enfermedad ateroesclerótica incluye la enfermedad coronaria (angina e infarto de miocardio), cerebrovascular (infarto cerebral o ictus) y la enfermedad arterial periférica (claudicación o dolor en las piernas).


Es importante saber que el colesterol elevado es un factor de riesgo cardiovascular importante, junto con el tabaquismo, la hipertensión arterial y la diabetes millitus.

Colesterol LDL (colesterol "malo")

Presentar en la analítica unos niveles altos de colesterol total, suele ser indicativo casi siempre de tener los niveles elevados del colesterol LDL en sangre. Si los niveles de LDL son demasiado elevados en la sangre puede dar origen a los depósitos de colesterol en las paredes de las arterias. Con el tiempo, estos depósitos van aumentando y forman la placa de ateroma que puede estrechar los vasos y hacerlos menos flexibles, produciendo así la ateroesclerosis o endurecimiento de las arterias.

Esto puede ocurrir en cualquiera de los vasos sanguíneos del cuerpo, incluyendo las arterias del corazón (arterias coronarias). Si estas se bloquean por la placa de ateroma se impide que la sangre lleve el oxígeno y los nutrientes suficientes al corazón. Se produce así la denominada angina o dolor en el pecho. Por otra parte, algunas placas con mucho colesterol pueden romperse, liberando colesterol y grasa en el torrente sanguíneo, lo que puede causar un coágulo o trombo en la placa que impide el flujo de la sangre en la arteria, pudiendo provocar un infarto de miocardio.

A menudo basta con modificar la alimentación para reducir el colesterol LDL dañino o llamado comúnmente “colesterol malo”.

También puede ser causa de enfermedad cardiovascular el aumento de los triglicéridos y un colesterol-HDL bajo.

Colesterol HDL (colesterol "bueno")

El colesterol HDL es, por el contrario, el colesterol denominado “bueno”, porque su función es la de extraer el colesterol de la sangre. Tiene la especial característica de extraer el colesterol (LDL) depositado en las paredes vasculares y transportarlo al hígado. Ahí es transformado en ácidos biliares y puede ser expulsado por el intestino junto con la bilis. El colesterol HDL protege, por ello, de la formación de depósitos arterioscleróticos en los vasos sanguíneos.

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