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Calcio

Autor: Redacción Onmeda (16. junio 2009)

Déficit de calcio (hipocalcemia)

Se habla de déficit de calcio (hipocalcemia) cuando los niveles de calcio en la sangre se encuentran por debajo de los 2,3 milimoles por litro (mmol/l).

Como consecuencia de un déficit permanente de calcio se puede producir a largo plazo la descalcificación de los huesos y los dientes. En estos casos existe un mayor riesgo de fractura incluso realizando pequeños esfuerzos. La pérdida de estabilidad puede ocasionar deformaciones óseas, que pueden llevar a problemas de espalda y fuertes dolores.

Por otro lado, un déficit leve de calcio (sobre todo en deportistas) puede ocasionar problemas musculares como temblores y calambres. El calcio también se pierde a través del sudor.

Las causas del déficit de calcio pueden ser las siguientes:

El déficit de calcio se puede manifestar a través de las siguientes molestias:

  • Aumento de la excitabilidad del sistema nervioso.
  • Calambres musculares.
  • Sensaciones en la piel (hormigueo, cosquilleo, etc.).

Historia

En el siglo XIX muchos niños de los barrios de las clases trabajadoras sufrían déficit de calcio. Esto ocurría debido a la falta de luz, que no era suficiente para que pudieran formar en la piel vitamina D3. Como consecuencia se producía el conocido como raquitismo por deficiencia de vitamina D. En el raquitismo se producen una grave deformación ósea y trastornos del crecimiento.

El cuerpo produce por sí solo vitamina D3 en la piel ante la exposición a la luz solar. Para esto es suficiente una exposición relativamente baja al sol, bastando con tres veces durante 15 minutos por semana. La vitamina D3 es necesaria para la absorción del calcio en el intestino y para la reabsorción del calcio en los riñones. La vitamina D3 hace que la concentración de calcio aumente en la sangre, que es esencial para la formación de los huesos.

En los países industrializados, el raquitismo, debido a las medidas de prevención respecto a la vitamina D3 (en especial con lactantes y niños pequeños) así como gracias a la información sobre salud y alimentación se ha convertido en una enfermedad rara.







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