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Lactancia y vuelta al trabajo

Autor: Terry Gragera (29 de Agosto de 2017)

© iStock

Aunque puede resultar algo complicado, es posible mantener la lactancia materna cuando la madre se incorpora al trabajo. La vuelta al mundo laboral tras la baja de maternidad no tiene por qué privar al niño del pecho. Continuar con él tiene muchas ventajas para la madre y el hijo.

La leche materna es el mejor alimento para el bebé en sus primeros seis meses de vida. Así está científicamente demostrado y por ello la Organización Mundial de la Salud (OMS) y entidades profesionales como la Asociación Española de Pediatría (AEP) recomiendan la lactancia exclusiva (solo pecho) hasta los seis meses de edad. A partir de esa fecha, aconsejan continuar con la leche materna complementándola con otros alimentos hasta los dos años o más, si madre e hijo quieren.


Sin embargo, a menudo la madre debe reincorporarse al mundo laboral antes de esos seis meses, lo que puede dificultar la lactancia. Así, cuando la mujer comienza a trabajar suele acortarse drásticamente el periodo de amamantamiento. Más de la mitad (un 55%) deja totalmente de dar el pecho cuando vuelve al trabajo, solo un 7,8% continúa con la lactancia exclusiva, un 23% opta por la lactancia mixta y un 9,6% comienza con la alimentación complementaria, según una encuesta del Comité de Lactancia Materna de la AEP.

Pero mantener la lactancia materna tiene numerosos beneficios para madre e hijo. Tal como señala la AEP, la madre regresa con mayor estabilidad emocional al trabajo y sufre menos absentismo, ya que tanto ella como su hijo enferman menos por el efecto protector que tiene dar el pecho sobre la salud de ambos. 

Para que lactancia y trabajo materno no resulten incompatibles es imprescindible contar con una buena información que permita la adecuada organización de las tomas.

Derechos laborales

Para favorecer el periodo de lactancia materna cuando la mujer se reincorpora al trabajo, la legislación prevé permisos retribuidos. Así, y hasta que el niño tenga nueve meses, la madre dispone de una hora al día por permiso de lactancia. Esta hora se puede fraccionar en dos partes de 30 minutos a mitad de la jornada o utilizarse para entrar media hora más tarde o bien para salir media hora antes del trabajo. En algunos convenios colectivos este punto se mejora, ampliando el permiso de lactancia algunos meses más.

Si se opta por las dos medias horas en mitad de la jornada, la mujer puede emplear ese tiempo para extraerse leche o bien para amamantar directamente a su hijo.

El permiso de lactancia puede tomarse también todo junto, en varias semanas que se añadirían a la baja por maternidad, lo que permite a la madre incorporarse cuando el bebé es más mayor. 

Dar el pecho es algo que se debe aprender

Algunos trabajos pueden interferir negativamente con la lactancia. En estos casos, la madre debería ser cambiada a otro puesto sin riesgo y cuando no es posible, puede tomarse una baja por riego para la lactancia, que también es remunerada.

Algunos de los puestos que resultan incompatibles con la lactancia materna son:

  • puestos de control de radiación ionizante
  • lugares con frío extremo
  • contacto directo con mercurio, cadmio, manganeso, bifenilos policlorados, pesticidas, rivabirina, benceno, medicamentos citotóxicos o citostáticos, pentamidina (en aerosol).

Cómo alimentar al niño mimentras su madre está trabajando

La alimentación del bebé mientras su madre está fuera trabajando dependerá mucho de la edad que tenga.  

  • Si es menor de cuatro meses. No se aconseja en ningún caso iniciar la alimentación complementaria antes de los cuatro meses. El bebé ha de tomar solo leche: o de su madre o lactancia artificial. Si ella quiere mantener la lactancia materna, tendrá que dejar preparada leche previamente extraída según el número de tomas en las que vaya a faltar para que se las dé la persona que quede al cuidado del bebé o para que se la faciliten en la guardería. También cabe la posibilidad de que le acerquen el niño al trabajo para que lo amamante directamente durante las dos pausas del permiso de lactancia. Hacia los tres meses, el bebé suele dominar la técnica de la succión y lo más probable es que mame muy rápido, por lo que daría perfectamente tiempo para una toma. 

  • Si tiene entre cuatro y seis meses. La madre puede extraerse leche para dejarle preparadas las tomas necesarias hasta que el bebé cumpla seis meses o amamantarlo directamente durante los dos periodos de 30 minutos del permiso de lactancia. Si esto no es posible, las dos opciones restantes son o bien que le den leche artificial en su ausencia o adelantar la alimentación complementaria unas semanas, siempre siguiendo el consejo del pediatra. En general, se aconseja adelantar la alimentación complementaria, ya que la leche artificial puede resultar más alergénica que determinados alimentos de poco riesgo. 
  • Si es mayor de seis meses. Ya se puede iniciar la alimentación complementaria, por lo que en las horas que su madre esté fuera el bebé tomará otros alimentos distintos a la leche. No importa, por ejemplo, darle la fruta por la mañana. Lo conveniente es que la madre pueda darle el pecho cuando esté junto a él. Por eso es preferible darle la alimentación complementaria cuando ella esté ausente y el pecho cuando madre e hijo se reúnan. 
Última revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (3 de Enero de 2017)

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