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Cómo saber si el niño está mamando bien

Autor: Terry Gragera Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (3 de Enero de 2017)

© iStock

Dar el pecho es un proceso natural, pero hay que aprender su técnica. Gran parte de los fracasos en la lactancia se deben a que el niño no está mamando bien, por lo que es importante contar con la información adecuada para saber poner al niño al pecho correctamente. Hay algunos aspectos fundamentales que van a determinar en gran medida el buen funcionamiento de la lactancia:

  • Subida de la leche sin problemas. Lo habitual es que la subida de la leche se produzca al tercer día posparto. Antes, el recién nacido puede alimentarse con el calostro, la primera leche de su madre, que le proporciona todos los nutrientes que necesita y, además, le provee de factores defensivos que ayudan a su sistema inmunitario y a su sistema digestivo. Hasta la subida de la leche, el bebé puede comer solamente calostro y no necesitará nada más. No obstante, para favorecer la subida de la leche y evitar que haya problemas, lo aconsejable es que la lactancia se inicie de la forma más precoz posible tras el parto. Además, el bebé ha de tener libre acceso al pecho en todo momento, sin que haya restricciones horarias a la hora de alimentarlo. Si la posición al pecho es la adecuada y no se le dan chupetes ni tetinas en esos primeros días, es mucho más probable que la subida de la leche suceda sin ningún problema.
  • Alimentación a demanda. La alimentación del niño al pecho siempre ha de ser a demanda; esto significa que no se seguirán horarios rígidos, no se restringirá el número de tomas ni se limitará el tiempo que está mamando de cada pecho. La única salvedad a esta norma es en los primeros días de vida, donde hay que asegurarse de que el recién nacido haga al menos 8 tomas diarias. Pasado ese primer periodo, y siempre que la succión sea eficaz, la lactancia ha de ser a demanda, y será el bebé el que regule el número y la duración de las tomas.
  • Un buen agarre al pecho. Es muy importante que el niño tenga una correcta posición al mamar. De esta forma, se asegura una adecuada producción de leche y se evitan problemas en las mamas, como mastitis o ingurgitación. Los signos de que el niño no mama bien son tomas interminables (de más de una hora en las que parece que nunca acaba de saciarse), inadecuada ganancia de peso, el niño coge solo el pezón y no el pezón y la areola, emite chasqueos al mamar y no se le oye tragar, mama de forma descoordinada, la madre tiene mucho dolor cuando el niño está mamando...
  • Postura adecuada al amamantar. No hay solo una postura para dar el pecho. Madre e hijo pueden adaptar la posición según se encuentren más cómodos y según las circunstancias (parto natural o cesárea; un bebé o dos...). Algunas de las posturas más habituales para dar el pecho son: posición tradicional o de cuna, posición de rugby, bebé a horcajadas, madre e hijo tumbados, madre tumbada e hijo a la inverso y madre en cuclillas e hijo tumbado.

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