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Cuidado bucodental en niños

Autor: Terry Gragera (27 de Mayo de 2016)

© Flickr

El cuidado de la boca y de los dientes en la etapa infantil comienza desde que el niño nace aunque no tenga aún la dentadura. Es en estos primeros momentos de la vida cuando se ponen las bases para evitar alteraciones bucodentales como la caries y la enfermedad periodontal.

En el primer año de vida, hay que llevar al niño al odontopediatra para que revise el estado de su boca y la salida de los dientes. A partir de ahí, y durante toda su vida, las visitas al dentistas deberán ser cada seis meses.

El niño debe lavarse los dientes tres veces al día, después de cada comida, poniendo especial cuidado en el cepillado antes de irse a la cama. Para un correcto lavado de dientes hay que tener en cuenta lo siguiente: 

  • Deberá cepillarse la cara interna y externa de los dientes y toda la superficie de las muelas, insistiendo en la zona masticatoria. Igualmente hay que cepillar las encías y finalmente la lengua.
  • El cepillo debe colocarse en un ángulo de 45 grados con respecto a las encías. Los movimientos han de ser suaves, comenzando desde la encía para ir después al resto del diente. Las muelas se limpian desde atrás hacia delante.

  • El niño deberá permanecer dos minutos lavándose los dientes. Si le resulta difícil calcular el tiempo, puede utilizarse un reloj a tal efecto.
  • En general, hasta los dos años no se utiliza pasta de dientes, a no ser que el odontopediatra indique lo contrario. A partir de los dos años se usará un dentífrico adecuado a la edad y con la composición de flúor indicada por el médico. La cantidad de pasta ha de ser como la de un guisante, como máximo y hay que vigilar que el niño no se la trague.

  • Al principio, y hasta los ocho años, aproximadamente, son los padres los que han de realizar el cepillado dental al niño para que no se quede ninguna zona sucia. Una buena técnica es colocarse detrás del niño frente a un espejo, inclinándole suavemente la cabeza hacia atrás y siguiendo siempre el mismo orden con respecto a los dientes.
  • Dependiendo de la calidad del agua y de otras circunstancias, el odontopediatra puede prescribir suplementos de flúor o enjuagues bucales diarios o semanales.
  • El cepillo debe cambiarse cada dos o tres meses como máximo.

Caries: la carie es una de las enfermedades más frecuentes que existen. La carie está provocada por un virus.


  • Es bueno que los niños vean cómo los padres se cepillan los dientes, ya que el ejemplo les servirá para estar más motivados a la hora de lavarse los dientes. 

Además de la higiene, para una correcta salud bucodental hay que vigilar también la alimentación infantil, procurando que el niño no pique cosas dulces entre horas y limitando la cantidad de azúcares que ingiere. Se recomienda no utilizar comida como refrescos o golosinas como premio.

Qué hacer si al niño se le rompe un diente de leche

Durante la infancia son comunes los accidentes o traumatismos en los que el niño puede perder o romper un diente de leche. Estos son los pasos a seguir si ocurre: 

  • Recoger el diente de forma inmediata por la parte de la corona, sin tocar la raíz.
  • Lavarlo bajo el grifo del agua durante unos 10 segundo.
  • Colocar el diente en su lugar en la boca del niño, presionando con un pañuelo.
  • En el caso de que no se pueda recolocar en su sitio, se transportará en un recipiente con leche o suero o en la propia boca del niño.
  • Acudir al odontopediatra con la máxima rapidez.

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