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Donación de médula ósea

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. María Isabel Pescador (27 de Febrero de 2017)

© iStock

La médula ósea es el tejido esponjoso que se encuentra dentro de los huesos. Es ahí donde anidan las células madre a partir de las cuales se producen las células sanguíneas (leucocitos, hematíes y plaquetas). Cuando la producción de esas células sanguíneas es excesiva, insuficiente o anómala, aparecen enfermedades como la leucemia. Para tratarlas, en ocasiones, la única opción es realizar un trasplante de médula ósea de una persona sana, que reemplace la médula enferma y permita al paciente volver a producir células sanguíneas de forma normal.

Sin embargo, para realizar un trasplante de médula es necesario encontrar un donante que sea compatible con el receptor. La compatibilidad nunca llegará a ser completa, pero debe ser suficiente para que la médula pueda permanecer indefinidamente en el cuerpo del receptor. Esta compatibilidad suele buscarse en principio entre los familiares directos, sobre todo entre los hermanos del paciente. Sin embargo, la probabilidad de que dos hermanos sean compatibles es solo del 25%, y la de que lo sea otro familiar desciende al 5%.

Para ayudar a los pacientes que necesitan un trasplante de médula y no tienen un familiar compatible, existen las donaciones voluntarias y los registros de donantes: personas que de forma anónima, altruista y desinteresada se prestan a donar su médula ósea cuando algún paciente compatible con ellos la necesite.

La donación de médula ósea está recogida por el Real Decreto 1301/2006 que regula la utilización de tejidos humanos. La Fundación José Carreras contra la Leucemia es la única organización en España que está autorizada a mantener un registro de donantes de médula ósea.

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Requisitos para poder ser donante

Para donar médula ósea hay que tener entre 18 y 55 años y encontrarse en buen estado de salud. Cuando se acude a los centros especializados, al candidato a donante se le extrae una muestra de sangre para estudiar las características de histocompatibilidad (compatibilidad de tejidos) y para asegurarse de que está sano y no padece ninguna enfermedad que contraindique la donación. La muestra se guarda en la clínica o centro hospitalario para poder ampliar el estudio de compatibilidad en caso de aparecer un receptor compatible.

Los datos personales y médicos del paciente quedarán registrados en el Registro de Donantes de Médula Ósea (REDMO) de forma que su identidad quede protegida. Solo se emplearán con el fin de asignar a cada paciente el donante más compatible.

La donación de progenitores hematopoyéticos está contraindicada permanentemente para las personas que sufren determinadas enfermedades:

  • Hipertensión no controlada.
  • Diabetes, en el caso de ser insulinodependientes.
  • Enfermedad coronaria, hepática, pulmonar o de cualquier otro tipo que suponga un riesgo añadido de complicaciones durante la donación.
  • Enfermedad tumoral maligna, hematológica o autoinmune que tenga riesgo de ser transmitida al receptor al realizarle el trasplante.
  • Infección por VIH, sífilis, hepatitis B o C o cualquier otro agente potencialmente contagioso.

Tampoco se acepta como donante a personas que, sin estar infectadas, presentan factores de riesgo de padecer una infección por el VIH: inyectarse drogas por vía intravenosa, mantener relaciones sexuales múltiples sin protección, ser pareja de alguien en una de las situaciones anteriores, padecer hemofilia o ser pareja de un paciente de hemofilia o haber sufrido lesiones con material contaminado en el último año.

Igualmente, no podrán donar médula aquellas personas con antecedentes de enfermedad inflamatoria ocular o fibromialgia, las que presenten antecedentes o factores de riesgo de trombosis venosa profunda o embolismo pulmonar, las que estén siendo tratadas con litio o las que tengan un recuento de plaquetas inferior a 120.000 mm3.

Algunos factores también son un impedimento de carácter temporal para donar médula ósea, como un embarazo o estar siguiendo un tratamiento con determinados anticoagulantes y antiagregantes (aspirina, dipiridamol y similares). Estas personas sí podrán ser donantes más adelante.

Existen más procesos que pueden dificultar la donación de progenitores hematopoyéticos (la obesidad mórbida, malformaciones en el cuello o la columna vertebral, etc.) por lo que en todos los casos será en un centro médico y tras un examen cuidadoso donde se determine si un candidato puede o no donar médula.

¿Se puede realizar una segunda donación?

Si pasadas unas semanas tras la donación la recuperación es completa y los análisis se han normalizado, será posible realizar una segunda donación, siempre que los profesionales médicos lo autoricen.

La normativa vigente contempla dos situaciones, dependiendo de la forma en que se produjese la primera donación.

  • Tras una donación por aspiración de médula ósea, puede darse la situación de que el receptor de la primera donación necesite una segunda. A veces esto ocurre a las pocas semanas, debido a un rechazo por parte de su cuerpo del primer trasplante de médula. En estos casos se solicita una donación de sangre periférica, que al recoger progenitores hematopoyéticos en más cantidad, puede terminar con el problema.

En otros casos, la necesidad surge años después por una recidiva de la leucemia . Para estos pacientes a veces está indicado un trasplante de linfocitos (glóbulos blancos) de la persona que le donó médula años antes. Estas células de la sangre, en ocasiones, son capaces de acabar con las células leucémicas del paciente. Esta donación se puede hacer como una donación de sangre tradicional o mediante citoaféresis, pero en este caso no será necesario suministrar agentes de crecimiento hematopoyético.

También es posible donar por aspiración de la médula ósea para un nuevo paciente. Tras el primer procedimiento, al paciente se le preguntará si quiere seguir constando en el REDMO, y si lo hace, en ningún caso se le solicitará una donación antes de un año ni si hay otro donante que sea compatible.

  • Tras una donación de sangre periférica, el donante será excluido del REDMO y ya no podrá hacer más donaciones, con la excepción de que el receptor de esa primera donación necesite otra, en cuyo caso tendrá que realizarse siempre por aspiración de médula ósea. También podrá donar linfocitos para ese paciente.

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