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Estrés: Intensificadores del estrés personales

Autor: Laura Marcos Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (12 de Diciembre de 2016)

Entre los intensificadores del estrés personales figuran todas las actitudes, motivos, experiencias previas, valoraciones y exigencias personales con respecto a uno mismo que contribuyen a poner en marcha o intensificar una reacción de estrés. Los intensificadores del estrés varían de una persona a otra y son la razón de que algunas personas se estresen mucho en determinadas situaciones en las que otras apenas se ven afectadas. La valoración y vivencia personal es lo que marca la diferencia para que una situación desencadene estrés o no.

Ejemplos de intensificadores del estrés personal son:

  • el gran afán de perfección
  • la impaciencia
  • ignorar o no aceptar las propias limitaciones
  • el sentimiento de ser imprescindible
  • querer hacerlo/controlarlo todo uno solo
  • no saber aceptar o pedir ayuda
  • querer satisfacer a todo el mundo
  • la fuerte necesidad de conciliación
  • la dependencia de la atención de los demás

El estrés también se puede convertir en una “herramienta” o “vehículo” y, de este modo, en una especie de fin en sí mismo. Algunas personas necesitan el estrés para eludir aspectos psíquicos desagradables y no tener que enfrentarse a ellos. Así, pues, algunas personas se estresan a sí mismas porque de este modo reprimen o encubren sentimientos de vacío interior, soledad o incluso estados depresivos.

Estar constantemente expuesto a demasiados estímulos también puede intensificar el estrés. Muchas personas dejan encendido casi todo el día el televisor o la radio, o incluso ambos a la vez, y, en determinadas circunstancias, apenas pueden soportar los momentos de silencio. El bombardeo constante de sonidos y contenidos mantiene una tensión constante. A muchas personas les cuesta el simple hecho de no hacer nada, incluso en el tiempo libre. En lugar de ello, se cae en una necesidad de estar constantemente ocupado, en la que a una actividad le sucede otra. A largo plazo, con toda seguridad resulta más sano alternar regularmente las fases activas y pasivas.

Dado que los intensificadores del estrés personales son totalmente individuales y están relacionados con la experiencia vital de cada uno, forman parte del propio ser hasta tal punto de que a veces cuesta detectar su efecto intensificador. Más que nada, a menudo a uno le parece que su propio modo de ver es el único correcto. Por lo tanto, en la vivencia individual del estrés cuesta distinguir si el estrés se debe a uno mismo o a la situación externa. Por lo tanto, para reconocer los intensificadores del estrés personales es imprescindible analizarse mejor a uno mismo e intentar, al mismo tiempo, analizar los propios comportamientos de forma “neutral”.

La medida en que una persona sufre estrés debido a las cargas externas depende, en último término, de cómo se valore la situación junto con las posibilidades y vías existentes para superarla.

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