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Tumor hipofisario: tumor hipofisario funcionante

Autor: Redacción Onmeda (19. marzo 2012)

Un tumor hipofisario funcionante produce gran cantidad de hormonas de forma descontrolada, con independencia de las necesidades del cuerpo. Los síntomas que aparecen a consecuencia de este tipo de tumores, o de la acción de las hormonas, suelen constituir un indicativo claro del tipo de tumor de que se trata. Además de las hormonas, también el tamaño del tumor conlleva diversos síntomas, entre los que se encuentran alteraciones de la visión o MISSING LINK:9711 not a valid content_id!.

Prolactinoma

El tumor funcionante prolactinoma produce prolactina. Esta hormona segregada por el propio cuerpo estimula la producción de leche en las glándulas mamarias tras un parto. Si el prolactinoma deriva en una hipersecreción de prolactina, aparecen en la mujer síntomas típicos como galactorrea (producción de leche fuera del periodo de lactancia), menstruación irregular o amenorrea (ausencia de menstruación. En el caso de los hombres, este tumor provoca ginecomastia (crecimiento de las glándulas mamarias) con galactorrea y trastornos de la aparición de vello.

Tumor hipofisario secretor de hormona del crecimiento

Un tumor hipofisario secretor de hormona del crecimiento, como su nombre indica, produce hormona del crecimiento humano u hormona somatotropa (HGH en sus siglas inglesas), que entre otras funciones acelera el cierre del cartílago epifisario de los huesos y el crecimiento en estatura del cuerpo. Los síntomas que se manifiestan a consecuencia de este tipo de tumor dependen de la edad del afectado: en los niños puede aparecer gigantismo. Los adultos, cuyo aumento de altura ha concluido debido al cierre del cartílago epifisario, desarrollan tejido óseo en las zonas prominentes de la cara (nariz, arcos superciliares, mandíbula). También el tejido de partes blandas como los labios, la lengua, la laringe y los dedos puede aumentar de tamaño. Estas alteraciones reciben el nombre de acromegalia. El exceso de hormona del crecimiento también perturba la regulación del nivel de glucemia. Aproximadamente el 20% de los pacientes desarrollan a consecuencia de ello diabetes mellitus. Si las enfermedades persisten de manera prolongada, pueden surgir complicaciones ante todo en el corazón, el sistema circulatorio y los pulmones.

Tumor hipofisario secretor de ACTH

Un tumor hipofisario secretor de ACTH (hormona adrenocorticotropa) se manifiesta por medio de síntomas tales como cara hinchada debido a la retención de agua, “cuello de toro”, acumulación de grasa en el tronco, hipertensión arterial, hiperglucemia, trastornos de la hemostasia y pérdida de densidad ósea (osteoporosis).

Este cuadro sintomático típico de los tumores de la hipófisis secretores de ACTH se conoce como síndrome de Cushing y se debe a una concentración excesiva de glucocorticoides en sangre.

Los glucocorticoides responsables de la aparición de estos síntomas cumplen diversas tareas y funciones en el organismo; por ejemplo, influyen sobre la formación de hidratos de carbono en el hígado, el nivel de glucemia, el sistema inmune y el equilibrio hídrico y de electrolitos. La hormona ACTH estimula la producción y distribución de hormonas en la corteza suprarrenal. Este tipo de tumor provoca una hipersecreción de ACTH, lo que a su vez deriva en un exceso de glucocorticoides.





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