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Trastorno de ansiedad (ataque de ansiedad)

Autor: Redacción Onmeda (19. marzo 2012)

Ya sea la fobia a las arañas o el miedo a las aglomeraciones, un trastorno de ansiedad puede afectar considerablemente la vida diaria de las personas hasta tal punto que el paciente no puede seguir trabajando ni salir de casa. Sin embargo, con un tratamiento adecuado, el trastorno de ansiedad suele tener un buen pronóstico.

Todo el mundo conoce el sentimiento del miedo. Esta emoción es una respuesta completamente natural a un posible peligro. El miedo es útil, puesto que nos advierte de circunstancias de peligro y nos indica qué situaciones tenemos que evitar o si tenemos que huir. Esta función protectora de alarma ha sido siempre importante, por ejemplo, para la supervivencia. Si nuestros antepasados no hubieran huido por el miedo ante la visión de un animal salvaje, esto les habría costado la vida. También hoy en día el miedo hace que evitemos situaciones de demasiado riesgo.

Sin embargo, cuando alguien reacciona con un miedo desmesurado ante una situación determinada, existe el riesgo de desarrollar un trastorno de ansiedad. Por trastorno de ansiedad se entiende un grupo de enfermedades que provocan las molestias físicas y psíquicas que se dan también en una respuesta normal ante el miedo. A diferencia de lo que ocurre con el “miedo normal”, no existe una razón objetiva para esa respuesta. Asimismo, el miedo a las arañas es infundado, puesto que una araña no supone un peligro. La gente con fobia a las arañas, sin embargo, reacciona con síntomas corporales, determinados sentimientos, pensamientos y conductas inadecuados cuando ve una araña.

El trastorno de ansiedad tiene muchas formas de presentación:

  • Trastorno de pánico: los afectados sufren ataques de pánico sin que exista ninguna causa externa.
  • Fobias: las fobias son miedos que se producen ante desencadenantes que no suponen peligro. Por ejemplo, la agorafobia (el miedo a los espacios abiertos), la claustrofobia (miedo a los espacios cerrados), la fobia social o el miedo a volar.
  • Trastorno de ansiedad generalizada: en el trastorno de ansiedad generalizada existe un estado de miedo permanente, indeterminado, que no solo se limita a determinadas situaciones. Si el trastorno de ansiedad no se trata, es posible que los miedos aumenten cada vez más.




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