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Toxoplasmosis: evolución

Autor: Redacción Onmeda (19. marzo 2012)

La toxoplasmosis tiene por lo general una evolución inofensiva. Solo durante el embarazo o si los afectados tienen un déficit en el sistema inmunológico, el pronóstico es menos favorable.

Si un niño adquiere la toxoplasmosis durante el periodo de gestación, la evolución y el pronóstico dependerán del momento y de la intensidad de la infección. Alrededor del 90% de los niños infectados durante el embarazo están sanos en el parto. Sin embargo, se pueden dar complicaciones transcurridos unos meses o unos años, como trastornos del desarrollo. La inflamación de los ganglios linfáticos después de una infección aguda puede durar semanas o meses. El anticuerpo IgG estará presente de por vida. En casos raros el contagio de la toxoplasmosis de la madre al feto puede ocasionar aborto involuntario o muerte fetal.

En casos de personas afectadas por el SIDA o con un sistema inmunitario deprimido a causa de cierta medicación, la toxoplasmosis tiene a menudo un desarrollo menos favorable. A veces los afectados sufren inflamación del cerebro (encefalitis). Las posibles complicaciones pueden afectar a otros órganos como el corazón, los pulmones, el hígado o el bazo. Las posibles complicaciones de la toxoplasmosis en personas con el sistema inmunológico deprimido pueden ser la neumonía o la inflamación del músculo cardiaco (miocarditis). Sin tratamiento, la toxoplasmosis en estos casos puede causar en unas pocas semanas la muerte.





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