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Tos ferina (pertussis)

Autor: Redacción OnmedaRevisión médica: Dra. Leticia del Olmo

La tos ferina (pertussis) es una enfermedad infecciosa aguda de las vías respiratorias causada por la bacteria Bordetella pertussis. La tos ferina ya no es una enfermedad puramente infantil porque está aumentando la incidencia en jóvenes y adultos. Actualmente, están inmunizados gracias a la vacunación, aproximadamente, el 90% de los niños en edad escolar.

La tos ferina se transmite mediante el contagio a través de estornudos o la tos. Los primeros síntomas de la tos ferina son similares a los de un resfriado común. El paciente suele presentar mucosidad, estornudos, ronquera y tos leve. Los ataques de tos característicos de la tos ferina se producen después de unas dos semanas de evolución de la enfermedad. La enfermedad suele remitir por si sola y de forma lenta después de varias semanas. En otoño e invierno aumenta el número de casos de tos ferina.

Después del comienzo del tratamiento de la tos ferina con antibióticos, transcurren unos cinco días hasta que los pacientes dejan se ser contagiosos.

Mediante el uso de una vacuna hay protección eficaz contra la tos ferina. Los jóvenes y adultos deben pensar en una dosis de recuerdo de la vacunación, porque la inmunidad que confiere la vacunación dura sólo unos cuatro a 12 años. Después de una enfermedad natural se cuenta con cuatro a 20 años de inmunidad.

Definición

La tos ferina (pertussis) es una infección bacteriana aguda de las vías respiratorias causada por la bacteria Bordetella pertussis. Esta patología es muy contagiosa, y los ataques de tos potencialmente mortales son típicos en los bebés.

En España, la tos ferina es una enfermedad de notificación obligatoria.

Incidencia

En los últimos años, enferman más personas de tos ferina, especialmente adolescentes y adultos en las naciones industrializadas. Aunque en la actualidad, en España alrededor del 95% de los niños en edad escolar están vacunados contra la tos ferina, son pocas las personas que piensan en una dosis de refuerzo. Por lo tanto, los adultos son cada vez más transmisores potenciales de la tos ferina.

En España en los años sesenta se comercializó una vacuna inactivada junto al toxoide de la difteria y el tétanos que se incluyó en el calendario vacunal infantil en 1965, produciendo un importante descenso de la mortalidad por la enfermedad. Desde 1985 no se ha registrado ninguna defunción por tos ferina según el Instituto Nacional de Estadística (INE). En el año 2000 se aprobó otra vacuna acelular junto al tétanos y la difteria, únicamente indicada como dosis recuerdo en niños mayores de diez años, no válida para inmunización primaria (vacuna combinada dTpa). Está vacuna indicada cada diez años.

Causas

Patógeno

La causa de la tos ferina (pertussis) es una infección por la bacteria Bordetella pertussis, que se multiplica en las membranas mucosas del tracto respiratorio humano y segrega un veneno específico: la toxina pertussis (TP), que causa los síntomas de la enfermedad. El veneno destruye las membranas mucosas, daña el tejido circundante y debilita el sistema inmunológico.

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La infección con la bacteria Bordetella parapertussis también puede causar síntomas parecidos a los de un resfriado. Sin embargo, la enfermedad suele ser más leve y más breve que la tos ferina.

Transmisión

La tos ferina es muy contagiosa: aproximadamente el 80% de las personas no vacunadas que están en contacto con el patógeno desarrollan la enfermedad. La bacteria Bordetella pertussis que desencadena la tos ferina se propaga por las gotitas de saliva, es decir, al toser, estornudar, besar o al compartir la misma vajilla que una persona con la enfermedad.

Período de incubación

Después de la infección transcurren unos 7 a 20 días hasta que aparecen los primeros síntomas (período de incubación). Tras el final del período de incubación, el riesgo de ser infectado es más alto y disminuye lentamente después de la sexta semana de la enfermedad.

Cualquier persona que haya tenido la tos ferina disfruta después de varios años de inmunidad a la enfermedad. La protección no dura toda la vida por lo que se recomienda una dosis de recuerdo de la vacuna.

Síntomas

La tos ferina (pertussis) se divide en tres fases según los síntomas. En total, la enfermedad dura de varias semanas hasta varios meses.

Fase similar al resfriado (fase catarral)

La fase catarral dura de una a dos semanas aproximadamente. Durante este período los pacientes tienen síntomas que se asemejan a un resfriado común. Estos son, por ejemplo, los siguientes:

Fase de convulsiones (fase paroxística)

La etapa paroxística puede durar de tres a seis semanas. Los síntomas típicos de esta etapa son los siguientes:

  • Ataques de tos típicos de la tos ferina (con explosiones súbitas y breves)
  • Secreción dura y cristalina
  • Accesos repetidos y violentos de tos de tos que provocan arcadas y vómitos
  • Aumento de molestias por la noche
  • Raras veces fiebre

Aproximadamente, la mitad de los niños comienza a jadear al final de un ataque de tos, razón por la cual se usa el término de tos ferina (de fiera). Tras la tos puede haber vómitos y estridor, que es un sonido similar a un jadeo producido por el cierre parcial de las cuerdas vocales (glotis).

Los jóvenes y adultos suelen tener menos molestias que los niños. A menudo, no tienen las características típicas de la enfermedad y la tos ferina se expresa exclusivamente con tos durante un periodo prolongado.

Fase de recuperación (fase decremental)

La fase decremental es la última fase de la enfermedad, en la que los síntomas se debilitan lentamente. Esta etapa se denomina etapa de convalecencia (del latín convalescere = fortalecer). Las molestias suelen ceder gradualmente tras seis a diez semanas.

Diagnóstico

Para establecer el diagnóstico de la tos ferina (pertussis), suele bastar con analizar los ataques de tos característicos.

En las primeras etapas de la infección el médico puede detectar la bacteria Bordetella pertussis que causa la tos ferina, mediante una muestra de la faringe. Sin embargo, este método no siempre tiene éxito, porque el patógeno es muy sensible y no se suele detectar en el laboratorio.

En las secreciones de nariz y garganta también se puede reconocer el agente utilizando un método especial: la llamada reacción en cadena de polimerasa (PCR), que puede dividir el ADN del patógeno y permite estudiarlo. Este procedimiento es muy difícil e implica altos costos.

En el curso posterior de la tos ferina se puede detectar la bacteria mediante anticuerpos en la sangre. Sin embargo, esto solo es posible en la primera fase de ataque (fase paroxística).

Tratamiento

En la tos ferina (pertussis) está indicado un tratamiento precoz con antibióticos (por ejemplo, Eritromicina y Cotrimoxazol ). Cuanto antes se inicie el tratamiento antibiótico más rápido y fácil es el proceso de curación.

Una vez que una persona se ha infectado con la bacteria Bordetella pertussis, ya no puede impedir el brote de la enfermedad. Los antibióticos no alivian los síntomas, pero sin embargo asegurarán que la persona sea menos tiempo contagiosa. Después de iniciar el tratamiento pasan unos cinco días hasta que desaparece el riesgo de infección.

Los bebés necesitan ser hospitalizados debido a que muchas veces no pueden expulsar las flemas por sí solos, por lo necesitan un medio de succión.

En el hogar hay medidas sencillas para aliviar los síntomas de la tos ferina. Los más importantes son los siguientes:

  • Ambiente tranquilo y reposo
  • El paciente debe beber mucho líquido e ingerir pequeñas porciones de alimentos con frecuencia.
  • Los ataques de tos se presentan principalmente por la noche y por este motivo, se debe proporcionar aire fresco y húmedo, por ejemplo utilizando un humidificador.

Por otra parte los niños necesitan mucho afecto. Los padres deben tranquilizarlos durante los ataques de tos.

Evolución

La tos ferina (pertussis) suele tener una evolución larga que puede durar desde unas pocas semanas hasta varios meses. En los bebés, la tos ferina es a menudo más difícil, pues aunque los ataques de tos son menos pronunciados pueden causar apnea. Además ya en el primer año de vida pueden desarrollarse complicaciones, como por ejemplo las siguientes:

  • Infección pulmonar (neumonía)
  • Inflamación del oído medio (otitis media)
  • Ensanchamiento anormal de los bronquios (bronquiectasia)
  • Inflamación del cerebro (encefalitis) que puede producir convulsiones)

Prevención

La tos ferina (pertussis) puede prevenirse eficazmente con una vacuna. También se debe evitar el contacto con personas infectadas para reducir la probabilidad de infección.

Vacunación

Para estar protegido contra la tos ferina, en primer lugar se necesita la llamada vacunación básica, que consta de varias fases.

El médico suele combinar las vacunas y las renovaciones en una vacuna contra el tétanos y la difteria.

  • Vacunación 1 - 3: las 3 primeras vacunas contra la tos ferina deben llevarse a cabo a la edad de 2, 4 y 6 meses.
  • Vacunación 4: para completar la serie primaria, a los 18 meses, se requiere otra vacuna.
  • Refuerzo 1 a la edad de 4 a 6 años.
  • Refuerzo 2 a la edad de 10 a 17 años.

Algunas recomendaciones especiales son válidas antes del nacimiento de un niño y para las mujeres en edad fértil: las personas con contacto familiar (padres, hermanos) y personas de confianza (cuidadores, abuelos, niñeras), los recién nacidos y mujeres embarazada deben recibir una dosis de vacuna contra la tos ferina 4 semanas antes del nacimiento del niño, si no han sido vacunados en la última década contra la tos ferina. Las madres que no han recibido ninguna renovación antes de la concepción, deben ser vacunadas preferentemente los primeros días después del nacimiento del niño.

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Además, el personal de servicios sanitarios e instituciones municipales debe recibir una dosis de vacuna contra la tos ferina, si no han sido vacunados contra los últimos diez años.

En España, la vacuna que se utiliza actualmente es la anti-tos ferina acelular (DTPa) combinada con tétanos y difteria, es la que confiere la inmunidad primaria (vacunación 1-4). Las dosis de refuerzo (1 y 2) se realizan mediante la vacuna dTpa, también en combinación con tétanos y difteria.

Fuentes

Tos Ferina en España: aproximación de la incidencia de la enfermedad y a los efectos de la vacunación en adolescentes y adultos; J. González Alonso y colaboradores. Grupo de trabajo de la tos ferina. Octubre 2011.

Manual de Enfermedades Infecciosas Amir; J. Calleja y colaboradores; 1ª ed. 2006. Academia AMIR.

Manual de Pediatría Amir; MT. Rives y colaboradores; 1ª ed. 2006. Academia AMIR.

Harrison. Medicina Interna. E. Braunwald y colaboradores; 15ª ed. 2002; McGraw Hill.

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