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Inflamación de la glándula tiroides (tiroiditis): tratamiento

Autor: Redacción Onmeda (19. marzo 2012)

Inflamación aguda de la tiroides

En caso de inflamación aguda de la glándula tiroides, el paciente deberá comenzar el tratamiento con reposo. Los paños fríos en la garganta inflamada alivian los dolores. Si la causa ha sido provocada por una infección bacteriana se recetarán antibióticos y medicamentos de cortisona que pueden ayudar a que la inflamación baje rápidamente.

Inflamación subaguda de la glándula tiroides

En el 80% de los casos, la tiroiditis subaguda se cura sola. Como ayuda, pueden tomarse antirreumáticos no esteroides (AINE) como el ácido acetilsalicílico o los glucocorticoides.

Tiroiditis de Hashimoto (inflamación crónica de la glándula tiroides)

Salvo en casos excepcionales, la tiroiditis de Hashimoto siempre precisa de tratamiento para resolverse. Como no se puede tratar según sus causas, se recetan medicamentos que alivien las molestias. Si el paciente sufre fuertes dolores, puede aplicarse un tratamiento con glucocorticoides durante un corto periodo de tiempo, ya que, en principio, no tiene demasiado sentido. El tratamiento de una inflamación crónica de la glándula tiroides consiste en equilibrar el hipotiroidismo con un tratamiento hormonal crónico con levotiroxina (tiroxina-L).

En casos excepcionales, puede ser necesario extirpar la glándula tiroides con cirugía. Este es el caso en situaciones en las que la glándula tiroides está tan aumentada que el paciente ve afectada su calidad de vida porque no puede tragar y sufre afonía crónica.

Inflamación fibrosa de la glándula tiroides

La tiroiditis fibrosa (estruma de Riedel) suele desaparecer por sí misma. En caso de fuertes dolores puede ser necesario recurrir a la extirpación quirúrgica de la glándula tiroides.





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