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Rotura del manguito de los rotadores (desgarro del manguito rotador): intervención quirúrgica

Autor: Redacción Onmeda (15. octubre 2010)

En el caso de la rotura del manguito rotador casi siempre se aconseja el tratamiento quirúrgico cuando la pérdida de funcionalidad es muy acusada y el desgarro lo ha provocado un traumatismo directo. También se puede optar por el tratamiento quirúrgico cuando el tratamiento conservador no ha dado el resultado deseado y en el caso de los deportistas dedicados a un deporte que requiere el movimiento repetitivo del brazo por encima de la cabeza.

Hoy en día se puede operar a la mayoría de los afectados mediante cirugía laparoscópica, una exploración visual intraarticular (artroscopia). La rotura del manguito rotador se opera la mayoría de veces mediante una intervención quirúrgica “abierta” en la que se realiza una incisión más grande y se expone el hombro al exterior. Otra posibilidad es la técnica denominada mini open repair o de abordaje mínimo, en la que se realiza una incisión muy pequeña (del inglés open = abierto; repair = reparación).

En la artroscopía el médico observa la articulación del húmero con un instrumento óptico (endoscopio) y examina las estructuras adyacentes. Primero valora los siguientes aspectos:

  • Forma, tamaño y localización del desgarro
  • Naturaleza o calidad del tejido tendinoso
  • Movilidad de la aponeurosis

Una ventaja de la laparoscopia consiste en que el médico la puede utilizar tanto para el diagnóstico como para el tratamiento: si la imagen revela que una operación no sería necesaria, el cirujano concluye la exploración. Por el contrario, si es necesario, puede tratar directamente la rotura del manguito rotador en la misma intervención.

En la mayoría de casos el objetivo de la operación es suturar el tendón desgarrado. A menudo el cirujano también amplía el espacio que hay bajo el techo del hombro (acromion), denominado espacio subacromial. Esto es lo que los especialistas denominan descompresión subacromial. Durante la misma, por un lado el cirujano extrae tejido de la bolsa sinovial que se encuentra debajo del techo del hombro (bursa subacromialis), por otro lado aplana partes del hueso del acromion con instrumentos especiales (fresas pequeñas). A este respecto, se puede tratar de un osteofito óseo que invade el espacio o de corregir la disposición anómala de un acromion que estrecha el espacio bajo el techo del hombro.

En raros casos, cuando se produce una rotura del manguito rotador puede acompañarse del un desgarro óseo, la mayoría de las veces esto ocurre con determinadas protuberancias del húmero en las que se insertan los tendones de los músculos (denominadas tubérculo menor y tubérculo mayor). Esta esquirla ósea se debe atornillar y volver a anclar (fijar).

Si la rotura del manguito rotador es muy acusada, en la operación se realiza una transferencia de músculo. En este procedimiento el cirujano transplanta parte del músculo pectoral mayor (musculus pectoralis major) o del músculo dorsal ancho (musculus latissimus dorsi) en la zona de la rotura del manguito rotador. El objetivo de la intervención es que los músculos asuman la función del manguito rotador en la medida de lo posible o que al menos lo reemplacen parcialmente. La transferencia de músculo es una solución extrema cuando no es posible llevar a cabo otras técnicas quirúrgicas debido al alcance de la lesión.





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