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Rotura de ligamentos: síntomas

Autor: Redacción Onmeda (19. marzo 2012)

La rotura de ligamentos se manifiesta mediante varios síntomas.

Si el ligamento se rompe de forma completa o parcialmente, los afectados sienten un dolor muy intenso y punzante. El dolor aparece de forma muy repentina, con un intenso pico de dolor agudo.

En la articulación afectada aparece inflamación al cabo de pocos minutos. Por ejemplo, cuando se produce una rotura del ligamento externo aparece una tumoración característica, es decir, una inflamación redondeada en el tobillo.

Cuando se lesiona un ligamento también se lesionan los vasos sanguíneos que abastecen a su tejido. La sangre que se vierte desde los vasos se acumula en el tejido circundante. Por esta razón, en las horas siguientes a la rotura de ligamentos se puede formar un hematoma bajo la piel. Este suele ser el caso cuando se produce una rotura de ligamentos en la articulación del tobillo o en la articulación proximal del pulgar (denominada pulgar del esquiador). Por el contrario, en el caso de la rotura del ligamento cruzado no se forma ningún hematoma bajo la piel, ya que la sangre se queda internamente dentro de la cápsula articular.

La rotura de ligamentos es muy dolorosa.

Junto con la musculatura, los ligamentos contribuyen a la estabilidad de las articulaciones. Por consiguiente, una articulación puede perder estabilidad debido a una rotura de ligamentos. Por ejemplo, cuando se rompe el ligamento colateral externo del tobillo, es frecuente que el lesionado solo pueda cargar el pie parcialmente, ya que le falta la estabilidad necesaria. Si ya no es posible cargar la articulación, por lo general quiere decir que el ligamento se ha sufrido una rotura completa. En el caso del pulgar del esquiador el afectado no podrá hacer el movimiento de asir o lo hará de forma limitada.





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