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Rotura de ligamentos: roturas de ligamentos más frecuentes

Autor: Redacción Onmeda (19. marzo 2012)

Entre las roturas de ligamentos más frecuentes se encuentran:

  • La rotura de uno de los ligamentos colaterales de la articulación del tobillo, sobretodo el externo.
  • La rotura del ligamento de la articulación proximal del pulgar (denominada pulgar de esquiador).
  • La rotura de ligamento cruzado de la rodilla.

Además, los deportistas se lesionan muy a menudo el ligamento colateral interno y externo de la articulación de la rodilla. Aunque con menor frecuencia, en las articulaciones del codo, la mano o el hombro también se producen roturas de ligamentos.

Articulación del tobillo

La rotura de ligamentos en la articulación del tobillo es sin duda una de las lesiones deportivas más frecuentes. La articulación del tobillo une la pantorrilla con el pie.

En la mayoría de casos se desgarra el ligamento externo de la articulación superior del tobillo (lo que se denomina rotura del ligamento externo). El ligamento colateral externo une el tobillo con varios componentes del pie: el astrágalo y el calcáneo. Se trata de una unión a través de tres ligamentos pequeños: el ligamento externo posterior, medio y anterior.

La torcedura es la causa más frecuente de rotura de los ligamentos de la articulación del tobillo.

La rotura de ligamentos en la articulación del tobillo se debe la mayoría de las veces a una torcedura del pie hacia fuera: el margen externo del pie desciende con demasiada fuerza y con un ángulo excesivo. En consecuencia, esto provoca una elongación que sobrepasa la capacidad elástica de los ligamentos externos (lo que se denomina trauma por supinación). Algunos deportes como el atletismo, el fútbol, el voleibol o el bádminton implican un mayor riesgo de rotura de ligamentos. La gran cantidad de movimientos bruscos y rápidos que en ellos se llevan a cabo aumentan el riesgo de torcedura del pie. Un suelo con muchos desniveles de un pabellón o los huecos en el césped también aumentan el riesgo. Por lo tanto, en estos deportes la rotura de ligamentos de la articulación del tobillo es una de las causas más frecuentes de los descansos deportivos por lesiones. Sin embargo, el trauma por supinación no tiene consecuencias graves en muchos casos. A menudo solo queda como secuela una ligera distensión de ligamentos.

Naturalmente, una rotura de ligamentos también puede producirse en la vida cotidiana con independencia del deporte. Por ejemplo, al andar por una acera, es posible torcerse rápidamente el tobillo y sufrir una rotura de ligamentos. Las mujeres que llevan tacones altos también corren más riesgo.

Por el contrario, la rotura del ligamento interno de la articulación del tobillo se produce raras veces. El motivo es que el ligamento interno es muy estable. La rotura del ligamento interno se produce por una torcedura del pie hacia dentro: el margen interior del pie desciende con demasiada fuerza (trauma por pronación). En este caso el canto exterior del pie se eleva con mucha intensidad, y el ligamento colateral interno se rompe total o parcialmente. La rotura del ligamento colateral interior casi siempre va acompañada de una fractura ósea en la articulación del tobillo (lo que se denomina fractura de la articulación del tobillo).

Un conocido deportista de competición con una rotura del ligamento interno de la articulación del tobillo es el futbolista Michael Ballack. El jugador sufrió una rotura del ligamento interno en mayo del 2010, en la final del trofeo inglés que disputó a favor del Chelsea FC. Un adversario propinó al jugador de la selección alemana una patada en la articulación en la cara lateral externa cuando luchaban por el balón. El ligamento interno de la articulación del tobillo sufrió un estiramiento tan intenso debido a la patada que se rompió de forma completa. Además, debido a la falta, el capitán de la selección alemana sufrió una rotura del ligamento sindesmal, que une la tibia y el peroné. A consecuencia de la lesión Ballack, tuvo que renunciar a participar en el Mundial de Fútbol de 2010 en Sudáfrica.

Pulgar del esquiador

Lo que en lenguaje popular se denomina “pulgar del esquiador”, los médicos lo describen como una rotura del ligamento lateral de la articulación proximal del pulgar (denominada ruptura del ligamento colateral cubital). La articulación proximal del pulgar une los huesos de la mano (huesos del carpo) con el primer hueso del pulgar (metacarpiano). En el caso del pulgar del esquiador se afecta el ligamento lateral de la articulación proximal del pulgar, que se encuentra en el lateral interno de la mano (ligamento lateral cubital).

El pulgar del esquiador se produce principalmente practicando esquí.

Esta forma de rotura de ligamentos debe su denominación al hecho de que la lesión se produce la mayoría de las veces como consecuencia de un accidente de esquí, bien porque el esquiador cae sobre el pulgar abierto, bien porque el pulgar se le queda enganchado en la tira de un bastón de esquiar. El ligamento lateral del pulgar se abre excesivamente en los dos casos. Éste se sobrecarga y se rompe total o parcialmente.

Pero los futbolistas, jugadores de balonmano o jugadores de voleibol también pueden verse afectados por el pulgar del esquiador. En este tipo de deportes el balón puede darle al pulgar y extenderlo en exceso. Además, los deportistas de combate también se lesionan el ligamento lateral de la articulación proximal del pulgar si mantienen el pulgar al lado del puño en lugar de debajo, por ejemplo, al practicar karate o kung-fu. Si el pulgar se encuentra al lado del puño al dar un golpe, puede extenderse demasiado al entrar en contacto con un adversario o un aparato de ejercicio.





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