Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Queratosis actínica: diagnóstico

Autor: Redacción Onmeda (19. marzo 2012)

El diagnóstico de la queratosis actínica se realiza habitualmente por las características clínicas. Las lesiones suelen presentarse como máculas o pápulas de superficie seca, queratósica, escamosa, muy adherente, forma irregular, cuya coloración va del mismo color de la piel a marrón rojizo o eritematosas, la mayoría con un diámetro entre 2 y 6 mm y raramente exceden 1 cm, pero pueden confluir formando placas. Puede haber una lesión solitaria pero lo habitual es que sean múltiples.

Se localizan en aquellas zonas de piel expuestas crónicamente a la radiación solar, tales como la cara (lesiones malares, dorso de nariz), frente, cuero cabelludo (sobre todo en hombres con calvicie prematura), orejas (borde del pabellón auricular), cuello, escote, hombros, brazos, dorso de manos y los labios inferiores.

Según la presentación clínica se podrían considerar tres tipos de queratosis actínica:

  • Grado I: fácilmente visible, ligeramente palpable.
  • Grado II: fácilmente visible, palpable.
  • Grado III: francamente visible e hiperqueratósico.

Los siguientes parámetros clínicos nos permiten reconocer precozmente aquellos casos de queratosis actínica con riesgo elevado de malignidad:

  • Induración/inflamación
  • Diámetro > 1 cm
  • Rápido crecimiento
  • Sangrado
  • Eritema (color rojo de la piel)
  • Ulceración

Además, otros factores de riesgo (edad, inmunosupresión, fototipo cutáneo, antecedentes familiares de cáncer de piel o VPH, por ejemplo.), deben tenerse en cuenta a la hora de decidir el tratamiento de la queratosis actínica y disminuir el riesgo de transformación maligna.

Debe indicarse biopsia cutánea en aquellos casos en que estén presentes uno o más de los parámetros clínicos antes referidos, exista sospecha de malignidad invasiva (cáncer invasivo) o dudas diagnósticas.

El diagnóstico diferencial incluye otras lesiones de apariencia similar, tales como: lentigo solar, queratosis seborreica irritada, lupus eritematoso discoide, carcinoma basocelular, queratoacantoma, queratosis liquenoide, queratosis arsénica, enfermedad de Bowen , poroqueratosis, psoriasis, carcinoma de células escamosas invasivo (carcinoma epidermoide o epitelioma espinocelular).





Publicidad