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Psoriasis

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (5 de Septiembre de 2016)

© IStock

La psoriasis es una enfermedad inflamatoria de la piel que en algunos casos puede afectar a las articulaciones (artritis psoriásica). De aparición frecuente, su evolución es casi siempre crónica. Las lesiones características de la psoriasis son placas bien delimitadas de fondo rojo con una descamación plateada que puede producir picor. La psoriasis ungueal, en codos, manos o cuero cabelludo son algunos de los tipos más comunes.

La afectación de la psoriasis en codos y rodillas es muy frecuente. En otros casos la psoriasis se puede extender por todo el cuerpo, como por el cuero cabelludo, la zona sacra, la cara, las manos y las plantas de los pies o incluso pueden afectar a las mucosas, las articulaciones y las uñas.

La psoriasis no es contagiosa y se considera una enfermedad autoinmune. Se cree que las lesiones cutáneas se originan por un fallo del sistema inmune que ataca las células de la parte superior de la piel (queratinocitos). Al ser atacados, los queratinocitos se dividen de forma intensa lo que provoca un engrosamiento de la piel que termina por descamarse.

El diagnóstico de la psoriasis es generalmente sencillo, dado que es fácilmente reconocible por los signos típicos. Otra ayuda es la presencia de más casos en la misma familia. Una forma especial de psoriasis es la que produce afectación articular o artritis psoriásica. Esta se diagnostica mediante análisis de sangre o una radiografía, lo que también permite diferenciarla de otras enfermedades articulares.

El tratamiento más adecuado dependerá de la afección. Muchas veces es necesario combinar diferentes medicamentos y tratamientos. En ocasiones los afectados, con el tratamiento adecuado, consiguen controlar los síntomas durante largos periodos de tiempo. Sin embargo, la psoriasis es una enfermedad crónica y, aunque se puede aliviar, no se puede curar. No obstante, los avances en el tratamiento han logrado un blanqueamiento de la enfermedad casi completo para los pacientes en estado moderado-grave, como el principio activo secukinumab.

Además del tratamiento dermatológico, el paciente con psoriasis debe cuidar especialmente la higiene de la piel e hidratarla y nutrirla frecuentemente, por ejemplo, con aceites vegetales esenciales.


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