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Prolapso uterino y vaginal: Tratamiento

Autor: Redacción Onmeda (23 de Febrero de 2016)

Existen dos modalidades de tratamiento para el prolapso del útero y de la vagina: tratamiento conservador (sin cirugía) y tratamiento quirúrgico. Los ginecólogos recomiendan tratar el prolapso en cuanto aparecen las molestias. La elección del procedimiento depende de lo avanzado que esté el prolapso. En el tratamiento también influyen factores como la edad de las pacientes, el deseo o no de tener hijos y la posibilidad de operar a las pacientes dependiendo de su estado de salud. En general, un 70% de los prolapsos uterinos y vaginales son leves y pueden tratarse mediante remedios conservadores.

Para el tratamiento del prolapso del útero y de la vagina, la cirugía solo es una opción cuando se han agotado todas las posibilidades de tratamiento conservador.

Tratamiento conservador del prolapso uterino y genital

Después de la menopausia, la falta de estrógenos en los órganos sexuales y urinarios provoca una atrofia de los tejidos pélvicos que puede desencadenar el prolapso del útero y de la vagina. Para combatirlo se puede instaurar un tratamiento con pomadas o supositorios con estrógenos (estrogenización vaginal local), que actúa sobre la atrofia vaginal.

También el correspondiente entrenamiento del suelo pélvico puede mejorar un leve prolapso del útero e impedir su progresión. Otros remedios, como los pesarios en forma de anillo o de cubo, así como tampones de espuma especiales, pueden aliviar las molestias.

Los pesarios tienen forma de cuenco, anillo o arco y están hechos de porcelana, goma dura o un material similar. Se introducen en la vagina y tienen la función de sostener el útero. Es decir, los pesarios tratan los síntomas pero no cambian nada la progresión de la enfermedad.

Cirugía para el prolapso uterino y vaginal

En las formas graves del prolapso del útero y de la vagina, el tratamiento de elección es la cirugía. El objetivo de los diferentes métodos quirúrgicos es reconstruir y estabilizar las estructuras que sostienen los órganos sexuales femeninos para conseguir que la vagina y el útero vuelvan a su posición original dentro de la pelvis.

El procedimiento quirúrgico depende del órgano descendido y del alcance del prolapso. Si es posible, el cirujano realiza la operación sin abrir el bajo vientre. Desde la vagina se realiza la denominada vaginoplastia anterior y/o posterior. El médico devuelve los órganos sexuales prolapsados a su posición original y recoge la vejiga y el suelo pélvico. Si además hay incontinencia urinaria, el cirujano suele realizar la operación mediante una incisión en el bajo vientre para elevar también la vejiga urinaria.

Para las mujeres con prolapso del útero que ya no desean tener más hijos suele ayudar la
extirpación del útero (histerectomía). Este tratamiento normalmente es más fiable que la vaginoplastia, que suele tener que repetirse al cabo de unos años.

Otros de los procedimientos empleados son la colposacropexia, que consiste en colocar una malla sintética en el interior de la pelvis que fijará la zona alta de la vagina al promontorio sacro y, si es necesario, elevará los músculos del ano. Esta técnica consigue además de reconducir el prolapso, reparar la incontinencia urinaria, la incontinencia fecal y mantener la función sexual, ya que la vagina queda recta y no lateralizada. La colposacropexia se puede realizar mediante incisión abdominal o a través de laparoscopia. La colposacropexia por laparoscopia permite acceder a zonas más profundas de la pelvis con menos riesgos asociados.

Cuando la defecación no se puede controlar

El principal efecto secundario de la malla es que la retracción de esta ésta con tilde en el interior de la pelvis puede ocasionar dolor al tensionar los tejidos. También la malla puede salir de la vagina, debido a la erosión del tejido, ocasionando una infección.

Otra forma de cirugía que no incluye malla es la colpoespinofijación, que utiliza suturas en lugar de mallas y se realiza por vía vaginal. La diferencia de la colpoespinofijación con respecto a la colposacropexia es que con la colpoespinofijación la vagina queda en posición lateral, lo que puede dificultar las relaciones sexuales de la mujer.


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