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Prolapso uterino y vaginal: tratamiento

Autor: Redacción Onmeda (19. marzo 2012)

Existen dos modalidades de tratamiento para el prolapso del útero y de la vagina: tratamiento conservador (sin operación) y tratamiento quirúrgico. Los ginecólogos recomiendan tratar el prolapso en cuanto aparecen las molestias. La elección del procedimiento depende de lo avanzado que esté el prolapso. En el tratamiento también influyen factores como la edad de las pacientes, el deseo de tener hijos y la operabilidad de las pacientes.

Para el tratamiento del prolapso del útero y de la vagina, la operación solo es una opción cuando se han agotado todas las posibilidades de tratamiento conservador.

Tratamiento conservador

Sobre todo en mujeres después de la menopausia la falta de estrógenos en los órganos sexuales y urinarios provoca una atrofia de los tejidos y el prolapso del útero y de la vagina. Por eso suele ayudar un tratamiento con pomadas o supositorios con estrógenos (estrogenización vaginal local).

El correspondiente entrenamiento del suelo pélvico puede mejorar un leve prolapso del útero e impedir su progresión. Otros remedios, como los pesarios en forma de anillo o de cubo, así como tampones de espuma especiales, pueden aliviar las molestias.

Los pesarios tienen forma de cuenco, anillo o arco y están hechos de porcelana, goma dura o un material similar. Se introducen en la vagina y tienen la función de sostener el útero. Es decir, los pesarios tratan los síntomas pero no cambian nada la progresión de la enfermedad.

Operación

En las formas graves del prolapso del útero y de la vagina acompañadas de incontinencia urinaria, así como en caso de prolapso parcial o total, el tratamiento de elección es la operación. El objetivo de los diferentes métodos operatorios es reconstruir y estabilizar las estructuras que sostienen los órganos sexuales femeninos.

El procedimiento quirúrgico depende del órgano descendido y del alcance del prolapso. Si es posible, el cirujano realiza la operación sin abrir el bajo vientre. Desde la vagina se realiza la denominada vaginoplastia anterior y/o posterior. El médico devuelve los órganos sexuales prolapsados a su posición original y recoge la vejiga y el suelo pélvico. Si además hay incontinencia urinaria, el cirujano suele realizar la operación mediante una incisión en el bajo vientre para elevar también la vejiga urinaria.

Para las mujeres con prolapso del útero que ya no desean tener más hijos suele ayudar la extirpación del útero. Este tratamiento normalmente es más fiable que la vaginoplastia, que suele tener que repetirse al cabo de unos años.





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