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Obesidad: Evolución

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (13 de Octubre de 2016)

La obesidad y el sobrepeso pueden verse muy influenciados durante su evolución: un peso demasiado alto aumenta el riesgo de diferentes enfermedades y reduce considerablemente la esperanza de vida, mientras que una reducción del peso en caso de obesidad o de sobrepeso tiene, sin embargo, grandes ventajas. Junto al tabaco y el consumo de alcohol, la obesidad es el motivo más frecuente de enfermedades y muertes que se podrían evitar si se eliminara el factor de riesgo. Así, por ejemplo, en caso de fuerte sobrepeso, al adelgazar se puede reducir el riesgo de la aparición de diabetes mellitus tipo II en más del 30% y del desarrollo de algunos tumores malignos en más del 40%. 

También el riesgo de la aparición de hipertensión arterial en la evolución de la obesidad o fuerte sobrepeso se puede reducir mediante la pérdida de peso. En una pérdida de peso de diez kilos se reduce el nivel de colesterol total en una media del 10%, de lipoproteína LDL (denominada colesterol malo) en un 15% y de triglicéridos en un 30%. La concentración de lipoproteína HDL (colesterol bueno) aumenta, por el contrario, un 8%. En resumen, en la lucha contra la obesidad se observa una disminución de la tasa de mortalidad de hasta el 20%.

La disminución de peso en la obesidad y el sobrepeso, sin embargo, esconde también algunas desventajas. Así, en la reducción del peso aumenta el riesgo de formación de cálculos biliares, y es tanto mayor, cuanto más rápida y marcada es la pérdida de peso. En pérdidas de peso drásticas puede disminuir la densidad de los huesos. Sobre todo las mujeres de más de 50 años tienen un riesgo alto de fractura de huesos, especialmente fracturas de cadera.

Complicaciones

La obesidad es decir, el sobrepeso con un IMC de 30 kg/m2 o más, eleva el riesgo de diferentes enfermedades y su continuidad puede conllevar las complicaciones siguientes:

Diabetes mellitus

Entre las complicaciones frecuentes en una obesidad y sobrepeso continuados se encuentra la diabetes mellitus. En una alimentación excesiva a largo plazo, debido al exceso de glucosa y al alto nivel de insulina que esto conlleva, disminuyen la sensibilidad y el número de receptores de insulina en las células corporales. La insulina liberada no es suficiente para reducir el exceso de glucosa por lo que en el cuerpo domina una falta de insulina relativa y debe crear nueva insulina. Las células del islote del páncreas están sometidas a estímulo durante mucho tiempo, lo que lleva finalmente a su agotamiento. Como consecuencia se forma la diabetes mellitus de tipo II resistente a la insulina.

Trastornos metabólicos

La obesidad y el sobrepeso continuos conllevan a menudo también complicaciones en forma de trastornos metabólicos: la obesidad y el sobrepeso causan cambios en el metabolismo, ya que aparece un exceso de colesterol y triglicéridos en la sangre. La concentración de la lipoproteína HDL, responsable del transporte del colesterol fuera de los tejidos corporales hacia el hígado y que facilita así su destrucción, disminuye. La concentración de la lipoproteína LDL, por el contrario, aumenta. La LDL contiene especialmente mucho colesterol y favorece el deterioro de las paredes de los vasos sanguíneos por esclerosis (arteriosclerosis). Otras consecuencias de los altos valores de grasa en sangre de forma crónica son la esteatosis hepática (hígado graso) y la formación de cálculos biliares. Los trastornos en el metabolismo de las purinas con un aumento de la concentración de ácido úrico conducen al desarrollo de gota.

Enfermedades cardiovasculares

Entre las complicaciones frecuentes de la obesidad se encuentran, además, las enfermedades cardiovasculares: la obesidad y el sobrepeso representan para el sistema cardiovascular una gran carga. Las consecuencias de la obesidad como la diabetes mellitus y los trastornos en el metabolismo dañan los vasos sanguíneos (arteriosclerosis) y favorecen así la hipertensión arterial y otras enfermedades cardiovasculares.

Enfermedades respiratorias

La obesidad y el sobrepeso pueden también ser los responsables de complicaciones a nivel respiratorio como disnea El síndrome de obesidad-hipoventilación (SOH) constituye la expresión máxima de las consecuencias que la obesidad tiene sobre la función respiratoria.

Enfermedades tumorales

La obesidad y el sobrepeso pueden aumentar el riesgo de desarrollar cáncer. El sobrepeso grave puede ser un factor de riesgo de algunos tipos de cáncer. La Agencia Internacional para la Investigación en Cáncer (IARC) y la World Cancer Research Fund (WCRF) afirman que existe evidencia de la relación entre obesidad y neoplasias de: Esófago (adenocarcinoma), páncreas, cáncer colo-rectal, cáncer de mama en postmenopáusicas, endometrio, renal, y probablemente cáncer de vesícula.

Enfermedades gastrointestinales

Entre las complicaciones de la obesidad se encuentran también las las enfermedades gastrointestinales. Más del 35% de todas las mujeres con sobrepeso desarrollan enfermedades de las vías biliares, sobre todo inflamaciones de la vesícula biliar(colecistitis) y cálculos biliares (colelitiasis). También es frecuente en el sobrepeso la enfermedad del reflujo gastroesofágico, y su posible consecuencia, la inflamación del esófago (esofagitis).


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