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Neumonía: Diagnóstico

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. María Isabel Pescador (3 de Noviembre de 2016)

Las molestias que sufre el paciente constituyen los primeros indicios para el diagnóstico adecuado de la neumonía. Al efectuar un examen físico, el médico ausculta principalmente los pulmones y el corazón, ya que existen determinados sonidos que pueden indicar la presencia de la enfermedad.

Si se tiene la sospecha de que el paciente tiene una neumonía, se utilizan los siguientes métodos de exploración para completar el diagnóstico:

  • Examen radiológico: de darse los síntomas que hagan pensar en una neumonía, el facultativo realiza una radiografía de los pulmones. En caso de neumonía, se pueden detectar posibles signos de inflamación en la radiografía porque aparecen zonas con un color más claro en la imagen. En una radiografía el aire se ve negro, muy oscuro y cuando hay un infiltrado neumónico este se ve más blanco. Esto ayuda a determinar el lugar donde ha surgido la neumonía y las causas que la han provocado.
  • Analíticas: sirven para detectar la presencia de agentes patógenos ( bacterias, virus oder hongos) en la sangre y en el esputo.
  • Hemograma: puede contribuir a elaborar el diagnóstico de la neumonía, ya que indica la existencia de una inflamación en el cuerpo. Además determinados valores sanguíneos permiten definir el tipo de patógeno: si la neumonía está causada por bacterias, suele aparecer un recuento muy elevado de glóbulos blancos (leucocitos), mientras que en el caso de neumonía viral la concentración de leucocitos es normal, e incluso algo baja.

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