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Mastopatía

Autor: Redacción Onmeda (19. marzo 2012)

La mastopatía es el nombre genérico para definir cualquier afección de la mama. Las denominadas fibrosas, fibroquística o fibroadenomatosa son alteraciones benignas del tejido glandular del pecho muy frecuentes. Más de la mitad de las mujeres desarrollan este tipo de alteraciones de las glándulas mamarias. Normalmente, suele manifestarse entre la pubertad hasta el comienzo de la menopausia.

Según el tipo de alteración en el tejido pueden distinguirse varias formas de mastopatía:

  • La mastopatía fibrosa se caracteriza porque en lugar de la fina capa de tejido que recubre el interior de los conductos (epitelio) hay tejido conjuntivo fibroso, esclerótico.
  • La mastopatía fibroquística se caracteriza por un aumento del tejido conjuntivo y un ensanchamiento de los conductos.
  • La mastopatía fibroadenomatosa se caracteriza por conductos que presentan un aumento tumoral de las células del tejido glandular (hiperplasia adenomatosa) y que pueden contener sangre, pus o secreción serosa.

Los síntomas relacionados con la mastopatía van desde dolores en la mama e inflamaciones cíclicas (mastodinia) hasta la formación de nódulos y quistes. La mastopatía se puede diagnosticar con la palpación del pecho, una ecografía (ultrasonido) y una mamografía. En algunos casos, debido a su apariencia, es difícil diferenciar la mastopatía benigna del cáncer de mama, por lo que se necesita una muestra de tejidos (biopsia) del pecho.

Con ayuda de esta prueba diagnostica puede determinarse el nivel de gravedad de la alteración del tejido y, una vez establecido, la mastopatía se puede dividir en tres grupos (desde el grado I al III). Esta división permite estimar el riesgo que tienen las afectadas de padecer cáncer de mama. Sin embargo, ni siquiera una mastopatía de muy alto nivel representa una verdadera etapa anterior al cáncer. Aún así, las mujeres con una mastopatía de grado II o III presentan un riesgo ligeramente superior a padecer cáncer de mama que las que no tienen mastopatía o tienen una de grado I.

La mastopatía no suele necesitar ningún tratamiento; sin embargo, se pueden eliminar los nódulos o quistes molestos o sospechosos y paliar los dolores en el pecho con medicamentos. Como la mastopatía grave eleva ligeramente el riesgo de padecer cáncer de mama, es importante revisar y controlar las alteraciones en el pecho con regularidad.





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