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Linfangitis: Causas

Autor: Redacción OnmedaRevisión médica: Dra. Cristina Martín

Las causas de la linfangitis son la infección del tejido circundante, que se extiende a los vasos linfáticos y los patógenos penetran en los vasos linfáticos. La linfangitis también puede trasmitirse a los ganglios linfáticos. Se distingue entre un proceso agudo y uno crónico.

Linfangitis aguda

Las causas de una linfangitis aguda son las infecciones bacterianas de rápida propagación (en la zona de la piel, la musculatura del tejido conjuntivo y los órganos que se encuentran a lo largo de los vasos linfáticos) o en casos poco habituales, también en infecciones por hongos. Normalmente, los afectados de linfangitis pueden nombrar un acontecimiento previo, por ejemplo, una lesión) bque podría reconocerse como la causa de la misma: como, por ejemplo, esguinces, torceduras, distensiones de los ligamentos de las articulaciones extremidades. Otros posibles factores desencadenantes de una linfangitis aguda son los abscesos, los furúnculos u otros focos de infección (entre los que se pueden encontrar las picaduras de los insectos). El embarazo también puede desencadenar una linfangitis aguda.

Cuando las bacterias son los desencadenantes de la linfangitis aguda, se suele tratar principalmente del estreptococo o estafilococo. El foco de infección bacteriano de la piel es principalmente una acumulación de pus, lo que se denomina un absceso o una infección local. En escasas ocasiones, también los hongos pueden ser una causa de infección que provoque una linfangitis. Estos crecen, sobre todo, entre los dedos del pie, en ese caso se le denomina micosis interdigital.

Debido al proceso de infección e inflamación, en fases avanzadas de la linfangitis aguda pueden aparecer obstrucciones de los vasos linfáticos, y provocar el denominado linfedema. De esta manera, el fluido de los vasos linfáticos se difunde al tejido circundante por el aumento de la presión de la linfa en los vasos afectados. Esta salida de fluido causa una hinchazón perceptible en el área afectada a la que también se le conoce como linfedema.

Linfangitis crónica

El estado crónico de la linfangitis se reconoce cuando las alteraciones de los vasos linfáticos surgen con más lentitud o la inflamación aguda original reaparece una y otra vez. Existen tres causas conocidas que provoquen una linfangitis crónica:

  • Una linfangitis aguda mal resuelta que se cronifica.
  • Una alteración del sistema de válvulas de los vasos linfáticos. En los vasos linfáticos existen válvulas con cuya ayuda el cuerpo transporta el fluido linfático en dirección a los vasos linfáticos de mayor calibre en dirección al conducto torácico en el tórax. Cuando este sistema de válvulas deja de funcionar adecuadamente y, por consiguiente, no bombea suficiente fluido linfático a través de los vasos, se produce una insuficiencia. El funcionamiento deficiente del sistema de válvulas puede tener origen congénito o adquirido.
  • Intervención quirúrgica (causa más común): por ejemplo cuando el cirujano elimina por completo mediante una intervención quirúrgica un cáncer, se puede producir la rotura de los vasos linfáticos. Después, puede producirse hemostasia del fluido linfático (el cese de la salida de fluido fuera del vaso correspondiente) y, posteriormente, una linfangitis crónica. El cirujano también suele eliminar en los casos de cáncer el tejido circundante y los ganglios linfáticos correspondientes a ese tejido canceroso. Al eliminar parte de los vasos del sistema linfático, los vasos restantes que todavía se mantienen deben asumir la función de los que se eliminaron debido a esto suele producirse la dilatación de los vasos linfáticos afectados, que deben recibir la mayoría del fluido linfático. A estas dilataciones linfáticas también nos referimos con el término de linfagiectasia.

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