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Lesiones en la cabeza: cráneo fractura (fractura de cráneo)

Autor: Redacción Onmeda (19. marzo 2012)

Cuando hay lesiones en la cabeza con rotura de huesos del cráneo el tratamiento depende de los huesos del cráneo fracturados:

  • En los casos de lesiones en la cabeza con fractura nasal, el tratamiento depende de la extensión de la lesión. A veces, tras una fractura de cráneo del hueso nasal, es suficiente el tratamiento conservador (sin cirugía), seguido de un molde de yeso, pero puede ser necesaria una operación.
  • Con una fractura de calota (rotura de la bóveda craneal) sin desplazamiento de fragmentos de hueso, y sin afectar al cerebro, basta el tratamiento (no quirúrgico) bajo observación clínica. Si se han movido fragmentos de cráneo o amenazan afectar al cerebro es necesaria una operación. El cirujano coloca los fragmentos fracturados de nuevo en su posición original mediante alambres o placas y los estabiliza.
  • Casi siempre es necesaria una operación para el tratamiento de lesiones en la cabeza con fractura de cráneo facial. De lo contrario, pueden ocurrir trastornos en la masticación o en la mandíbula doble visión permanente e infecciones de huesos. Dependiendo de la magnitud de los daños, el cirujano fija las partes del hueso afectado con cables, placas o tornillos. En lesiones de cabeza complicadas a menudo se requieren varias operaciones.
  • En la fractura de base del cráneo, si no afecta al cerebro y no hay movimiento de fragmentos de hueso, generalmente no se requiere una operación. Para prevenir las infecciones del cerebro, a menudo se aplica un tratamiento con antibióticos. Es necesaria la estancia en hospital durante el tratamiento para supervisión intensiva y vigilancia.

Hemorragia cerebral

Todas las lesiones en la cabeza con hemorragia dentro del cráneo requieren tratamiento inmediato en la clínica. En la hemorragia cerebral, especialmente con hematoma subdural pequeño, suele ser suficiente un tratamiento conservador. Es importante supervisar a los afectados y controlar la extensión de la hemorragia cerebral con TC o TRM. Si no aumenta la hemorragia o inflamación del tejido cerebral (edema cerebral), no se requiere ninguna operación. Con el transcurso del tiempo el propio organismo reduce el hematoma, que suele desaparecer completamente. El objetivo de esta operación es reducir lo antes posible la presión del cerebro. Para ello, el cirujano elimina la hemorragia y busca y cura la fuente de la hemorragia.





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