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Hombro doloroso: operación

Autor: Redacción Onmeda (19. marzo 2012)

En las siguientes situaciones el paciente y el médico deben considerar conjuntamente si una intervención quirúrgica puede ser de ayuda:

  • si los medicamentos y la fiosioterapia no surten el efecto deseado,
  • si los dolores de hombro se intensifican a pesar del tratamiento conservador,
  • si el paciente sigue padeciendo dolores nocturnos y debilidad en el hombro, es decir, molestias que le limitan de forma evidente y reducen su calidad de vida,
  • para determinados grupos de profesionales que dependen mucho de sus hombros y
  • para los deportistas en activo que practican deportes que requieren realizar movimientos por encima de la cabeza, por ejemplo, jugadores de tenis o voleibol.

En muchos casos el hombro doloroso se debe a causas mecánicas: una espuela ósea en el techo del hombro (acromion), o bien un acromion ganchudo o demasiado inclinado que reducen el espacio; se trata de un impingement de salida subacromial. Como consecuencia, el tejido queda aprisionado y el hombro duele al realizar ciertos movimientos y en determinadas posiciones. El objetivo de la operación es ampliar el espacio bajo el techo del hombro (espacio subacromial). El procedimiento adecuado se denomina descompresión subacromial (artroscópica) o acromioplastia.

Si el síndrome de compresión no se debe a causas mecánicas, sino a un impingement no de salida (por ejemplo, inflamación crónica de la bolsa sinovial), por lo general no está indicado realizar una acromioplastia.

Hoy en día se puede operar a la mayoría de los pacientes mediante cirugía laparoscópica, una exploración visual intraarticular (artroscopia). La mayoría de veces el síndrome de pinzamiento se puede operar sin realizar una intervención quirúrgica “abierta”, en la que se realiza una gran incisión cutánea.

Gracias a un instrumento óptico (endoscopio), mediante la exploración visual intraarticular el médico obtiene una vista despejada del espacio que hay bajo el techo del hombro y puede examinar las estructuras vecinas. A través de otra incisión muy pequeña introduce un instrumento con el que puede operar. Éste retira con pequeñas fresas partes del borde inferior del acromion y extirpa la bolsa sinovial que (bolsa subacromial) que hay bajo él. Si también existe una lesión del manguito rotador, por ejemplo un desgarro parcial del tendón supraespinoso (rotura parcial), puede ocuparse de ella igualmente suturándolo.





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