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Presión arterial baja (hipotensión)

Autor: Redacción Onmeda (17. diciembre 2010)

La hipotensión se refiere a unos valores de presión arterial baja que puede dar lugar a mareos, cansancio y manos y pies fríos. A parte de estos síntomas, no tiene ninguna otra consecuencia negativa para la salud.

La hipotensión en sí misma no es peligrosa. Por el contrario, si no hay una causa identificable de la presión arterial baja permanente, la esperanza de vida es incluso mayor y el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, menor. Sin embargo, las personas propensas a la hipotensión pueden llegar a desmayarse o caerse. Estas caídas pueden tener secuelas. Por lo tanto, se aconseja llevar un tratamiento si la tensión baja va acompañada de síntomas. Para estabilizar la tensión arterial casi siempre es suficiente con medidas muy sencillas. Solamente se necesitan medicamentos en determinados casos.

Con la tensión baja fluye menos sangre al cerebro y este recibe menos oxígeno. Por lo tanto, una tensión demasiado baja da lugar a trastornos visuales (visión borrosa), zumbido en los oídos, mareos o desmayos. Si la bajada de presión es repentina, puede llegarse hasta el colapso.

La tensión arterial baja puede deberse a varias causas. A menudo se trata de hipotensión ortostática, un tipo especial de presión arterial baja. Este tipo de hipotensión ocurre, sobre todo, en mujeres jóvenes y delgadas, así como en situaciones de estrés o en habitaciones demasiado calientes. Si se está mucho tiempo de pie o se pasa repentinamente de estar tumbado a estar de pie, la sangre se acumula en la parte inferior del cuerpo. Entonces, hay menor cantidad de sangre disponible en el cerebro para que el cuerpo reaccione al desmayo. Al tumbarse, los afectados descansarán más rápido y podrán despertar en menos tiempo.





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