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Hipertiroidismo

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Patricia Alva (19 de Marzo de 2012)

© Jupiterimages/iStockphoto

En un hipertiroidismo, la glándula tiroides genera más hormonas de las que necesita el organismo. Esto provoca un exceso de producción de hormonas tiroideas que, a su vez, estimula los procesos metabólicos.

La tiroides, cuya forma se asemeja a una mariposa, está situada debajo de la laringe. El órgano segrega las dos hormonas tiroideas, la tiroxina (T4) y la triyodotironina (T3). Las hormonas tiroideas intervienen en todos los procesos metabólicos del cuerpo. Por ello, un hipertiroidismo provoca un gran número de síntomas variados. Entre los síntomas generales de un hipertiroidismo se encuentran los siguientes:

Además, el hipertiroidismo tiene efecto sobre los diferentes sistemas del cuerpo como el sistema cardiovascular. Esto es debido a que las hormonas tiroideas hacen que el cuerpo sea más sensible a las hormonas del estrés (como la adrenalina o la noradrenalina) y provocan así una aceleración del sistema cardiovascular.

¿Cómo se distinguen el hipertiroidismo y el hipotiroidismo?

El hipertiroidismo puede ser originado por distintas enfermedades. Las causas más frecuentes de la hiperfunción tiroidea son:

Para diagnosticar un hipertiroidismo, el médico determina la concentración de las hormonas tiroideas en la sangre, pudiendo solicitar además una gammagrafía. Por otro lado, también puede buscar determinados anticuerpos que indican una enfermedad autoinmune, como la enfermedad de Graves-Basedow.

El tratamiento empleado en un hipertiroidismo va dirigido a impedir la formación de hormonas tiroideas con medicamentos. Estos fármacos, denominados antitiroideos, son el metimazol, el carbimazol y el propiltiouracilo, éste último empleado habitualmente en el continente americano. Además, como tratamiento del hipertiroidismo puede realizarse una intervención quirúrgica de tiroides o la administración de yodo radioactivo para eliminar tejido tiroideo apto para funcionar y reducir así la producción de hormonas. Si tras la cirugía o radioyodo queda demasiado poco tejido tiroideo la consecuencia puede ser un hipotiroidismo. En este caso, será necesario sustituir el déficit hormonal (terapia hormonal sustitutiva).


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