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Hipertensión arterial infantil (tensión alta en niños): causas

Autor: Redacción Onmeda (25. febrero 2014)

La hipertensión arterial infantil puede estar causada por distintos factores, lo que lleva a hablar de una hipertensión arterial secundaria y de una hipertensión arterial esencial.

Hablamos de hipertensión arterial secundaria cuando esta se produce a consecuencia de otra enfermedad que es la que provoca la elevación de la presión arterial. Un 28% de los afectados por hipertensión arterial infantil se engloban en este grupo.

Con respecto a la hipertensión arterial esencial, que es la más frecuente, es aquella que deriva fundamentalmente de factores que tienen que ver con el estilo de vida, como la obesidad o una alimentación con exceso de sodio.

En la siguiente tabla se pueden observar las causas más frecuentes de hipertensión infantil por grupos de edad:

Por edadesCausas
Recién nacidos Lesión renal congénita
Coartación de aorta
Displasia bronco-pulmonar
Trombosis de arteria renal
Entre un mes y 6 añosEnfermedad renal
Coartación de aorta
Estenosis de la arteria renal
Entre lo 6 y los 10 años Enfermedad del parénquima renal
Estenosis de la arteria renal
Hipertensión esencial (por factores externos)
Entre los 10 y los 18 años Hipertensión esencial
Enfermedad del parénquima renal
Estenosis de la arteria renal

Hipertensión arterial secundaria

La hipertensión arterial secundaria en el niño se produce por una serie de enfermedades que se manifiestan con una elevación de la presión arterial.

Cuanto menor es el niño y más elevadas son las cifras de tensión arterial es más probable que su hipertensión esté provocada por otra enfermedad. Las patologías que con más frecuencia pueden ocasionan hipertensión arterial son las renales, ya sean vasculares o parenquimatosas (lesiones inflamatorias).

Hipertensión arterial esencial

La hipertensión arterial esencial está provocada, generalmente, por el estilo de vida, y es la que más está aumentando en la actualidad. Entre los factores más importantes que condicionan su aparición están:

  • Sobrepeso/obesidad. El sobrepeso y la obesidad están directamente relacionados con la hipertensión arterial infantil. La presión arterial se relaciona de forma inequívoca con el peso corporal. Además, en la aparición de la hipertensión arterial infantil juega un gran papel la distribución de la grasa corporal, ya que cuanto más se acumule en la cintura y la cadera hay más probabilidades de padecer tensión alta. De hecho, los niños con amplia circunferencia abdominal tienen el doble de probabilidades de sufrir hipertensión, en relación con aquellos que tienen el mismo índice de masa corporal, pero una cintura más estrecha.
  • Exceso de sodio en la dieta. Los niños que consumen demasiada sal tienen un 36% más de riesgo de padecer hipertensión. El exceso de sal (sodio) en la dieta puede observarse, según algunos estudios, en un 80% de los niños con hipertensión.
  • Las reacciones a la administración de algún medicamento o el consumo de drogas en adolescentes son factores que también pueden condicionar la aparición de hipertensión arterial en edad pediátrica

Además, la presión arterial parece tener una correlación clara con el peso al nacimiento del niño, de tal modo que cuanto menos pese el bebé al nacer, más alta puede ser su presión arterial (especialmente la sistólica). Esta condición se acentúa en niños nacidos con CIR (crecimiento intrauterino retardado), y tiene influencia no solo durante la infancia, sino también durante la vida adulta.

Factores de riesgo familiar

La hipertensión arterial infantil puede estar causada también por factores hereditarios. Ocurre, sin embargo, en un porcentaje muy escaso de niños en los que la mutación de un gen provoca la elevación de la presión arterial, afectando a varios miembros de la misma familia.

Es más común, sin embargo, que pueda haber una predisposición familiar a la hipertensión, que se acabaría desarrollando o no en función de una serie de factores que tienen que ver con el estilo de vida.

Si ambos padres son hipertensos, la mitad de sus descendientes puede serlo también. Si solo uno de los dos padres tiene hipertensión, uno de cada tres descendientes podría heredar esta condición.





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