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Hemorroides

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Elisa Ceresuela (22 de Marzo de 2016)

© Jupiterimages/iStockphoto

Las hemorroides son un tema sobre el cual apenas se habla, pero que afecta a muchas personas. Además, para ser exactos, todos tenemos hemorroides (denominadas popularmente almorranas). Anatómicamente, las hemorroides son plexos, cojinetes o almohadillas de tejido submucoso donde están contenidas las vénulas y arteriolas del conducto anal. Solo son patológicas cuando el flujo de sangre en esta zona de vasos sanguíneos se interrumpe.

Se habla de enfermedad hemorroidal cuando hay dilataciones varicosas de las venas hemorroidales.

La consecuencia de estas hemorroides agrandadas son inflamaciones parecidas a nudos en la mucosa anal, que conllevan molestias como picor, dolor, exudado o sangrado de la región anal.

Se estima que más del 50% de las personas mayores de 30 años tienen hemorroides engrosadas que les producen molestias, lo que se llama padecer de enfermedad hemorroidal. En el lenguaje cotidiano se emplea simplemente el término de hemorroides, aun cuando uno se refiere a la enfermedad hemorroidal. No solo la gente mayor se ve afectada por este engrosamiento de las hemorroides, sino también muchos jóvenes. En España puede haber 20 millones de personas con hemorroides.

Muchos las tienen pero nadie habla de ello.


Las hemorroides con un leve engrosamiento o inflamación no pueden ser vistas ni palpadas por el médico. En estadios más avanzados, las hemorroides sobresalen por el canal anal. Durante el momento de la defecación, y debido al aumento de presión, aparecen para desaparecer después. Al suceder esto, las hemorroides pueden quedar atrapadas en el ano, lo que produce intenso dolor. En una posterior evolución, la hemorroide está permanentemente en el exterior y solo se pueden reintroducir mediante presión por el dedo, o incluso llegan a ser imposibles de reducir.

El síntoma típico de las hemorroides engrosadas es el sangrado no doloroso de color rojo vivo en la zona anal. Los pacientes ven habitualmente sangre en el papel higiénico. Además, se añaden molestias como picor, ardor, manchado y sensación de vaciamiento incompleto del intestino.

Las causas para la inflamación de las hemorroides son múltiples. Van desde el estreñimiento con aumento del esfuerzo al defecar, hasta el sobrepeso, una dieta inadecuada y una debilidad congénita del tejido conectivo.

Hacer mucho ejercicio y llevar una dieta equilibrada y rica en fibra, puede ayudar a tener deposiciones blandas y regulares, lo que reduce los síntomas que producen las hemorroides. Las pomadas para el tratamiento de las hemorroides y los supositorios que reducen la inflamación pueden ayudar con los síntomas leves. Si el problema es mayor, los vasos sanguíneos afectados y el tejido inflamado circundante deben ser esclerosados (tratamiento esclerótico, coagulación mediante infrarrojos), ligados o eliminados quirúrgicamente.



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