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Gingivitis

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dr. Pedro Argudo (24 de Noviembre de 2014)

© Getty Images

La gingivitis está provocada en la mayoría de los casos por bacterias, que se acumulan en la superficie dental externa e interna, en caso de higiene insuficiente y desencadenan procesos inflamatorios en las encías.

La gingivitis bacteriana se manifiesta en sus inicios por medio de inflamación y enrojecimiento de las encías. Más adelante incluso los roces leves pueden provocar sangrado. Cuando esto ocurre es imprescindible tomarse en serio las molestias, si no se ha hecho hasta entonces, y acudir a su dentista para que le indique el tratamiento adecuado. Una gingivitis no tratada deriva en ocasiones en una inflamación del periodonto (periodontitis), que conlleva el riesgo de pérdida de piezas dentales. Por el contrario, si se aplican medidas terapéuticas con celeridad, la dolencia suele desaparecer en pocas semanas.

El tratamiento de la gingivitis incluye en primer lugar la eliminación del biofilm dental (placa dental) o el sarro que puedan existir. Además son útiles los enjuagues bucales con activos bactericidas como la clorhexidina, aunque esta debe ser recetada por su dentista ya que su uso durante más tiempo del adecuado puede provocar manchas en la superficie de los dientes. Dado que el cuidado dental frecuente desempeña un papel clave en el tratamiento y la prevención de la gingivitis, la colaboración del afectado es un aspecto fundamental.

Sangran, se inflaman y producen dolor

Prevención de la gingivitis: el acto más efectivo para prevenir una gingivitis es mantener una adecuada higiene bucodental. ¿Quieres saber qué más puedes hacer para cuidar la salud de tus encías?

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