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Gastritis: tratamiento

Autor: Redacción Onmeda (09. septiembre 2011)

El tratamiento de la gastritis se orienta hacia las causas subyacentes. Ya que los ácidos del jugo gástrico juegan un papel importante en la aparición de la gastritis aguda, para el tratamiento también se utilizan sobre todo medicamentos que inhiben la producción del ácido gástrico (denominados bloqueantes de ácidos). Los más efectivos son los inhibidores de la bomba de protones (por ejemplo, los compuestos activos omeprazol, pantoprazol, esomeprazol). También los fármacos que inhiben el receptor de histamina-2 (como la cimetidina y la ranitidina) pueden ayudar en el tratamiento de la gastritis, aunque su potencia es menor que los anteriores.

Este procedimiento sirve para el tratamiento de la gastritis por diversos motivos: por un lado, la reducción de la producción de ácido del estómago alivia el dolor asociado con la gastritis; por otro, la mucosa se puede ir recuperando del daño ejercido por los ácidos. También los agentes de fijación de los ácidos (los llamados antiácidos), que neutralizan el ácido del estómago, pueden mejorar sus síntomas. Sin embargo, éstos no reducen la cantidad de ácido.

Si el paciente presenta nauseas o deseos de vomitar el tratamiento será con otros medicamentos: en este caso los que ayudan son los medicamentos que estimulan la motilidad gástrica (los llamados procinéticos, por ejemplo, son los componentes activos metoclopramida y domperidona).

En las gastritis también es importante dañar e irritar la mucosa gástrica lo menos posible. Así que, con el fin de apoyar el tratamiento de la gastritis, mejor evitar, al menos temporalmente:

Si tienes una gastritis crónica de tipo A, tu sistema inmunitario ataca a las células y tejidos de tu propio cuerpo. Esto puede causar una forma específica de anemia, la llamada anemia perniciosa. Esta está basada en una falta de vitamina B12 y requiere una terapia de vitamina B12 que debe administrarse por medio de una inyección, posiblemente para toda la vida.

Si una gastritis conduce a complicaciones (por ejemplo, una hemorragia o una perforación gástrica), un tratamiento con medicación oral no es suficiente: en estos casos será necesario conseguir el cese del sangrado mediante una gastroscopia y, en ocasiones, incluso puede ser necesario una intervención quirúrgica.

Tratamiento de erradicación del Helicobacter pilory

Si la responsable de tu gastritis y los síntomas asociados es la bacteria Helicobacter pylori, el tratamiento consiste en combatir específicamente este patógeno. El objetivo de la terapia de erradicación es eliminar las bacterias del organismo por completo.

En algunos casos también es posible tratar así, además de las gastritis de tipo B, a las de tipo A, dado que la presencia del H. P puede ejercer de forma negativa aún en ese otro tipo de gastritis.

Para la terapia de erradicación, tomarás durante siete días dos antibióticos a la vez (con los principios activos claritromicina y amoxicilina, o claritromicina y metronidazol) y bloqueadores de ácidos (inhibidores de la bomba de protones) en una dosis definida con exactitud.

Este tratamiento de la gastritis con 3 fármacos se denomina también triple terapia.





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