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Escoliosis: Evolución

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Laura Osuna (19 de Marzo de 2012)

Pronóstico

El pronóstico y la evolución de una escoliosis dependen en gran medida de la causa que ha provocado la desviación de la columna vertebral, la edad del paciente y el momento en el que se ha realizado el diagnóstico:

  • Escoliosis en lactantes: este tipo de escoliosis es congénita o aparece durante el primer año de vida. En un 80% de los casos, suelen desaparecer sin complicaciones para el paciente.
  • Escoliosis infantil: aparecen entre los dos y los tres años de vida. Este tipo de escoliosis afecta, en mayor medida, a los varones. Suele mostrar una evolución poco favorable.
  • Escoliosis juvenil: aparecen entre el cuarto año de vida y la pubertad. Su pronóstico de cura mejora según avanza la edad del niño.
  • Escoliosis adolescente: se desarrolla en la pubertad y tiene un pronóstico de cura favorable.

Cuanto más tiempo siga desarrollándose la columna vertebral, antes es posible corregir y actuar contra la evolución de la escoliosis. Por eso, en el caso de los bebés, la escoliosis suele tener un buen pronóstico y a menudo es posible curarla simplemente colocando al niño boca abajo y realizando con él ejercicios fisioterapéuticos. También en el caso de una escoliosis idiopática, es decir, sin causa conocida, es posible una eficaz corrección de la columna en edad infantil y juvenil si se detecta a tiempo y se trata de manera consecuente. Cuanto más tarde se diagnostique la escoliosis más difícil y pesadas resultan las medidas de tratamiento. Un control regular durante el tiempo que dure el tratamiento, sobre todo en los períodos de rápido crecimiento y en la pubertad, es absolutamente decisorio para la evolución de la enfermedad.

Complicaciones

En caso de una evolución de años, la escoliosis puede estar unida a diversas complicaciones: si la columna vertebral mantiene una posición errónea permanentemente, aparecen desgastes prematuros en la misma, en los discos intervertebrales y las vértebras, lo que suele causar grandes dolores. Una de las posibles consecuencias de la escoliosis puede ser una hernia discal, así como un anquilosamiento progresivo de la columna vertebral. Esta desviación permanente de la posición de la columna vertebral también puede terminar afectando a otras articulaciones, como las de la cadera y rodilla.

En casos muy acusados, la torsión característica de la columna provocada por la escoliosis y el subsiguiente acortamiento del torso, pueden dar lugar a complicaciones en la zona del pecho y el estómago, lo cual puede provocar que estas zonas se hagan más pequeñas, lo que limitaría la función de diversos órganos internos, como el del corazón, los pulmones, los riñones, el estómago y el intestino. Una escoliosis grave puede dar lugar, debido a una severa limitación de la función muy peligrosa, a una insuficiencia cardíaca (derecha).


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