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Esclerosis múltiple

Autor: Redacción Onmeda (31 de Mayo de 2017)

© iStock

La esclerosis múltiple (EM) es una enfermedad neurológica inflamatoria crónica y degenerativa del sistema nervioso central (cerebro y médula espinal). Esta enfermedad recibe también el nombre de la “enfermedad de las mil caras” ya que la evolución de la patología varía mucho de un paciente a otro, aunque es la causa más frecuente de discapacidad neurológica en personas jóvenes (entre los 20 y los 40 años). La EM afecta a 47.000 españoles, a 700.000 europeos y a 2,5 millones de personas en todo el mundo. 

La esclerosis múltiple es la enfermedad del sistema nervioso más frecuente entre adultos jóvenes.

El desencadenante de la esclerosis múltiple es la inflamación de la vaina de mielina de las fibras nerviosas del sistema nervioso central. Esta inflamación se ocasiona porque las células autoinmunes del propio cuerpo atacan al sistema nervioso. Aun se desconoce con exactitud las causas de esta enfermedad.

La esclerosis múltiple puede manifestarse a través de varios síntomas como, por ejemplo, los siguientes:

Así, los síntomas más frecuentes son hormigueos o adormecimiento de uno o más miembros y pérdida de agudeza visual, presentes en el 50-53% de los casos en fase inicial. Cuando la EM ya está en fase avanzada o progresiva suelen darse más síntomas motores (40-45% de los casos), como por ejemplo, la debilidad y/o rigidez muscular. Otros síntomas frecuentes son los cerebelosos (20-25%), como intestabilidad en la marcha, y los trastornos esfinterianos (10-13%) con trastornos de micción. También es frecuente que surja ansiedad o depresión entre los pacientes con EM y la fatiga puede afectar a un 65-70% de los casos. Los síntomas suelen aparecer sobre los 28 años y especialmente frecuente en mujeres.

Para determinar si estas molestias son realmente signos de esclerosis múltiple, se necesita una exploración neurológica, y el diagnóstico se realizará con la ayuda de una exploración del líquido encefalorraquídeo, así como con una medida a través de la cual se estimula la actividad nerviosa como puede ser la electroencefalografía (EEG) o la resonancia magnética (RM).

Esclerosis múltiple: ¿en qué consiste esta enfermedad y cuáles son las opciones de tratamiento?

En la mayoría de los casos, la esclerosis múltiple evoluciona por brotes y hasta pasado algún tiempo no aumentan las discapacidades que causa. Aún no existe cura para la esclerosis múltiple. Sin embargo, un tratamiento adaptado a cada caso puede ralentizar el avance de la enfermedad y disminuir la intensidad de los brotes. También es importante tratar los síntomas de la esclerosis múltiple y alternar el uso de medicamentos para este fin teniendo en cuenta el tratamiento. Así, los pacientes pueden mantener una calidad de vida alta.

El tratamiento de la esclerosis múltiple consta de distintas partes:

  • Un brote agudo requiere medidas a corto plazo para combatir los síntomas relacionados con dicho brote.
  • Además, es necesario un tratamiento de fondo para frenar el avance de la esclerosis múltiple.
  • Por otro lado, se utilizan otras medidas contra las molestias o limitaciones causadas por la patología.

Puesto que la esclerosis múltiple evoluciona de diferentes maneras en cada caso, no es posible un pronóstico único. En general, el pronóstico es mejor de lo que a menudo se cree. Incluso tiempo después de que la enfermedad sea diagnosticada, muchos afectados aún pueden realizar su trabajo o trabajan relativamente sin limitaciones en casa. En unos pocos casos, la esclerosis múltiple tiene una evolución benigna, es decir, con muy pocos brotes y leves discapacidades.

Última revisión médica: Dra. Belén Giménez (19 de Marzo de 2012)


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