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Esclerosis múltiple: evolución

Autor: Redacción Onmeda (19. marzo 2012)

Normalmente, la esclerosis múltiple presenta una evolución constante y se manifiesta en una de las siguientes formas:

  • Remitente recurrente: En esta variante, los trastornos aparecen en pocos días. Se dan durante varios días o semanas y después desaparecen (en la mayoría de los casos completamente). Sin embargo, cuanto más tiempo permanezcan los síntomas, más posibilidades hay de que queden daños. Entre dos brotes suelen pasar entre seis meses y tres años, en algunos casos incluso más tiempo.
  • Progresiva primaria: Los trastornos y discapacidades se producen desde el principio y de forma progresiva. No se dan brotes agudos.
  • Progresiva secundaria: El número de recaídas se reduce hasta que desaparecen completamente. Sin embargo, las discapacidades producidas por la enfermedad avanzan de forma constante .

En general, un tratamiento precoz y adecuado de la esclerosis múltiple puede influir de forma favorable en su evolución. Por eso es importante un diagnóstico precoz de la esclerosis múltiple para tratarla cuanto antes. Sin embargo, aún no es posible una completa curación de la esclerosis.

El embarazo y el parto no afectan negativamente al curso de la esclerosis múltiple. Durante el embarazo, la frecuencia de los brotes incluso disminuye. Inmediatamente después del parto puede que esta frecuencia sea un poco mayor. Los hijos de los afectados tienen, con un 3% más (en comparación con el resto de la población), 30 veces más riesgo de padecer esclerosis múltiple. Esto significa que la mayoría de estos niños (97%) no desarrollarán la enfermedad.

Pronóstico

Puesto que la esclerosis múltiple (EM) presenta en cada caso una evolución muy diferente, no es posible realizar un pronóstico único.

En raras ocasiones, la esclerosis múltiple presenta una evolución benigna. En estos casos, los afectados pasan años sin brotes y no muestran empeoramiento o solamente pequeñas limitaciones que les permiten llevar una vida normal (y continuar con su vida profesional). En otros casos, la enfermedad puede ser grave y causar graves discapacidades en pocos años y en ocasiones incluso la muerte.

Por lo general, la esclerosis múltiple tiene un mejor pronóstico de lo que se cree. Tras una media de 18 años de enfermedad, alrededor de un tercio de los afectados todavía pueden realizar su trabajo o trabaja relativamente sin limitaciones desde casa.

Cabe esperar una evolución favorable cuando los síntomas tras el primer brote de esclerosis múltiple remiten en parte o desaparecen completamente .





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