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Epididimitis

Autor: Redacción Onmeda (19. marzo 2012)

La epididimitis es la inflamación aguda del epidídimo causada, principalmente, por bacterias. La sintomatología característica es que el paciente sienta dolores e inflamación en aumento del epidídimo, que es la estructura tubular situada detrás de los testículos donde maduran los espermatozoides. Suele estar acompañada de una inflamación testicular.

Si la inflamación del epidídimo avanza, además de la inflamación y dolor del epidídimo afectado, aparecen otros síntomas generales tales como fiebre, escaflofríos y cansancio. Como complicaciones de la inflamación, se puede detectar desde la formación de pus (abscesos) hasta infección de la sangre (sepsis). Dos son las posibles causas de una inflamación del epidídimo: una infección paulatina en aumento o una infección (algo realmente infrecuente) a través de las vías sanguíneas.

Como tratamiento contra una infección aguda del epidídimo es importante iniciar un tratamiento antibiótico cuanto antes, así como antinflamatorios y medicamentos que bajen la inflamación. Además, hay que seguir un tratamiento local para bajar la inflamación, en el cual el epidídimo debe mantenerse frío y en alto. Por lo general, si se toman las medidas adecuadas, la inflamación del epidídimo se resuelve sin complicaciones. Sin embargo, esta enfermedad puede derivar, según sea la gravedad de la inflamación y si el tratamiento ha sido inadecuado o insuficiente, en una inflamación crónica del epidídimo. Sin olvidar que si la inflamación del epidídimo está en ambas partes, en algunos casos y circunstancias, puede afectar negativamente a la fertilidad. Esto se debe a que una oclusión en ambos conductos del epidídimo puede producir una infertilidad (azooespermia obstructiva).

Definición

Una inflamación aguda de los testículos (epididimitis) es una infección del epidídimo originada, principalmente, por bacterias. Es la causa más común de una inflamación dolorosa del epidídimo y de los testículos.

Anatomía

El epidídimo, el órgano afectado por una epididimitis, forma parte, junto a los testículos, de los órganos masculinos. Ambos se encuentran en el escroto. En los testículos se forma el semen masculino; desde ahí, el semen pasa a ambos epidídimos que están situados en la parte posterior y superior de los testículos. En el epidídimo se hallan los conductos deferentes que almacenan el semen de los testículos actuando como una especie de depósito seminal. En este lugar es donde los espermatozoides terminan de madurar.

Causas

La inflamación del epidídimo (epididimitis) puede tener diferentes causas. Lo más común es que las inflamaciones agudas del epidídimo se originen por una infección en aumento que provoca que las bacterias del tracto urinario viajen a través del conducto seminal hasta el epidídimo provocando la infección. Entre las bacterias causantes destacan, principalmente, las clamidias (Chlamydia trachomatis), que se transmiten por realizar el acto sexual sin protección.

También las lesiones en el epidídimo (patadas, golpes, accidentes) pueden causar una epididimitis traumática no bacteriana. Mucho más infrecuente es la inflamación originada a través de la vía sanguínea. En este caso, las bacterias de un foco de infección que se encuentra en otra región del cuerpo llegan al epidídimo por vía de la sangre, tal es el caso de una inflamación de la vejiga o un inflamación de la próstata.

Asimismo, puede aparecer una inflamación aguda del epidídimo como síntoma secundario de enfermedades reumáticas.

Síntomas

En el caso de la inflamación de epidídimo (epididimitis) los síntomas aparecen poco a poco de forma solapada y van evolucionando a más. Los síntomas característicos de la inflamación aguda del epidídimo son la hinchazón dolorosa de un o de ambos (más bien infrecuente) epidídimos. Con el paso del tiempo, el escroto puede enrojecerse e hincharse tanto que produce una elevación de los pliegues de la piel. Otras posibles señales de inflamación del epidídimo son molestias al orinar, así como fiebre y escalofríos. También es frecuente que estas molestias aumenten a lo largo del día y que el epidídimo afectado esté calenturiento.

Añadir que en el caso de una epididimitis aguda, solamente está hinchado el epidídimo afectado, lo cual se puede comprobar fácilmente porque existe una fuerte y dolorosa presión que al principio se deslinda del testículo. Sin embargo, después de 24 a 36 horas, lo normal es que el dolor entre el epidídimo y el testículo ya no se pueda diferenciar. En ese caso, se habla de una epidídimo-orquitis (una inflamación conjunta del epidídimo, epididimitis, y del testículo, orquitis).

Diagnóstico

Si existe la sospecha de una inflamación aguda del epidídimo (epididimitis), el diagnóstico puede realizarse de diferentes maneras:

  • Palpación del escroto y los testículos
  • Sonografía de alta definición
  • MISSING LINK:5692 not a valid content_id!
  • Análisis de sangre
  • Medición de la temperatura corporal

La sonografía se aplica en el caso de la inflamación del epidídimo para determinar si su tamaño ha aumentado. No es infrecuente que dicha inflamación esté unida a un hidrocele (acumulación de líquido en el testículo) combinada en determinadas circunstancias con una supuración ya extendida (formación de absceso). Con la ayuda de una ecografía Doppler, que evalúa el flujo de los vasos sanguíneos, puede determinarse si existe una pronunciada circulación sanguínea de la parte afectada.

A la hora de diagnosticar una inflamación aguda del epidídimo es importante descartar que se trate de una torsión testicular. En el caso de una inflamación avanzada, realizar a un análisis de sangre puede determinar si los marcadores de infecciones (glóbulos blancos, leucocitos, proteína C-reactiva) han aumentado.

Tratamiento

Primeramente, en el caso de una inflamación del epidídimo (epididimitis), se realiza un tratamiento conservador que equivale al de las infecciones del tracto urinario. Si el patógeno es bacteriano, se recetan antibióticos, como el ciprofloxacino. Otras medidas de apoyo, como mantener el escroto frío y en alto, así como los calmantes (ibuprofeno, por ejemplo), ayudan a aliviar el dolor.

En el caso de una infección aguda del epidídimo, deberán evitarse los esfuerzos físicos durante el tiempo que dure el tratamiento.

Evolución

En el caso de un tratamiento a tiempo y adecuado, la inflamación del epidídimo (epididimitis) muestra en general una evolución favorable que se cura completamente. Sin embargo, si la inflamación aguda del epidídimo es muy fuerte y el tratamiento el inadecuado, puede derivar en una enfermedad crónica.

En casos muy infrecuentes, la epididimitis afecta a ambos epidídimos. La oclusión en ambos conductos del epidídimo puede producir la infertilidad (azooespermia obstructiva). El esperma que se sigue formando con normalidad en los testículos ya no puede introducirse por la vía natural en el líquido seminal, lo que termina causando en el hombre problemas de fertilidad. Este caso, la única manera de poder cumplir el deseo de tener hijos es un tratamiento especial de inseminación artificial (fertilización in vitro, FIV).

Complicaciones

Una inflamación aguda del epidídimo (epididimitis) puede evolucionar junto a variadas complicaciones: puede dar paso a una formación purulenta y un absceso o incluso originar un envenenamiento de la sangre (sepsis). Si se complica dando lugar a un absceso o se produce la muerte (necrosis) de células en el epidídimo, será necesario, en la mayoría de los casos, operar al paciente. Incluso puede que en determinadas circunstancias sea inevitable extirpar el epidídimo y el testículo. La extirpación del testículo y el epidídimo también es necesaria cuando junto a una clara inflamación del epidídimo (epididimitis) aparece una inflamación del testículo (orquitis), la denominada epidídimo-orquitis.

Estas graves complicaciones pueden evitarse en su mayoría con un tratamiento a tiempo y consecuente de la inflamación del epidídimo.

Prevención

Una inflamación del epidídimo (epididimitis) solo se puede prevenir con condiciones. Las medidas preventivas adecuadas para ello son el tratamiento a tiempo de las infecciones del tracto urinario y la infección de próstata. Además, es importante tomar medidas de protección cuando se realice el acto sexual con parejas variadas y cambiantes. No olvide que la forma más segura de protegerse de una infección del epidídimo, causada en la mayoría de los casos por las bacterias, y especialmente por las clamidias (Chlamydia trachomatis), es el uso de preservativos.

Fuentes

Campbell. Urología; Alan J. Wein, Louis R. Kavoussi, M.D., Andrew C. Novick, Alan W. Partin, M.D., Craig A. Peters; 2008; Médica Panamericana.

Enfermedades Infecciosas: principios y práctica; Madell, Douglas, Bennet; 2006; Elsevier.

Cirugía: Urología; J. De los Ríos; 2005; Universidad de Antioquia.

Onmeda International

 





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