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Dolor

Autor: Redacción Onmeda (30 de Abril de 2012)

© Jupiterimages/Stockbyte

El dolor es una sensación que es percibida por los sentidos y procesada por el sistema nervioso, similar a la forma de percibir el calor humano, el frío o el tacto. El dolor agudo es un signo de alarma, una indicación del organismo de que en ese momento algo no está funcionando correctamente o que algo está sucediendo fuera de los límites de la normalidad.

Naturalmente, si el dolor se prolonga durante mucho tiempo puede, sin embargo, perder su carácter de advertencia y convertirse en un síntoma patológico crónico. Incluso puede tomar el caracter de entidad independiente y, en este caso, se habla de dolor crónico.

En el caso de un dolor agudo, la causa suele ser fácilmente identificable y se puede tratar de forma específica. El límite temporal desde el cual se pasan de hablar de dolor agudo a dolor crónico es de seis meses. El dolor no siempre tiene una causa física. A veces se presentan cuadros de dolor en el curso de trastornos psicológicos (como la depresión), vinculados a factores psicológicos y que no tienen ninguna causa orgánica que lo justifique. Y, por otro lado, a la inversa, el dolor persistente puede conducir a la depresión.


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